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Cábalas, apodo y más con Diego Vázquez

El actual entrenador de Motagua, el argentino Diego Martín Vázquez, en plática amena con el programa Líderes de Fútbol, contó anécdotas y detalles pocos conocidos en Honduras, sobre todo por su amplia estadía en en el país, donde ha alcanzado éxito como jugador y entrenador.

Contrario a los que muchos suponen el hoy estratega de Motagua sí jugó profesionalmente en su país, pero su carrera se consolidó cuando llegó al Motagua en 1997: “inicié en San Martín de Mendoza a las 16 años, allí me comienzan a pagar. Entré a jugar de cambio contra Godoy Cruz, porque expulsaron al titular, participando 40 minutos. Luego pasé a las inferiores de River Plate y Huracán, regresando al Independiente de Mendoza. De allí me vine a Honduras para fichar para Motagua”, recordó.

Su llegada a Honduras fue pura casualidad ya que Diego viajaba anualmente a Estados Unidos para renovar su residencia americana y en uno de esos viajes coincidió con Jorge Rivera (QDDG), con quien hicieron amistad y hablaron del tema fútbol, diciéndole que él jugaba como portero, tomó su número, aunque nunca se imaginó que lo llamarían de Honduras: “a los tres meses me dijeron que me habían llamado de Honduras, yo me asusté, porque ni me acordaba, pero nuevamente me devolvieron la llamada donde Pedro, Edy y Primi me ofrecieron venir a Honduras, desde allí supe que iba a tener éxito en un lugar impensado, pero que me ha servido de hogar todo este tiempo”, recordó. linda causalidad.

Después de una carrera exitosa sobre todo en Motagua con cinco títulos como jugador y buenos trabajos en otros como Marathón, Vida, Victoria, Universidad y Valencia, el argentino Vázquez se ha abierto paso como entrenador logrando lo impensado, cinco campeonatos de liga y dos subcampeonatos de Centroamérica en seis años, algo que soñó pero se ha dado muy rápido: “realmente jugué hasta los 40 años, estaba en el Deportes Savio pero ya a los 36 lo había visualizado que me iba a retirar con Victoria para hacer el curso de técnico, pero jugué un poco más y después ya decido lo que hoy me da satisfacciones”.

El actual estratega de Motagua visualizó todo con anterioridad como un pitoniso, ya que en broma lo comentaba con su amigo Yanuario Paz y Nimroll Medina que llegarían a Motagua a cambiar la imagen del club: “así como lo mencionamos pasó, lástima que Yanuario regresó a su tarea periodística, pero si lo planificado salió y fuimos campeones juntos”,

Sin duda alguna al inicio cuando toma las riendas de Motagua en diciembre del 2013 vinieron muchas críticas que ha ido callando con resultados, pero eso se debe a su convicción de éxito que siempre ha tenido: “siempre he sido muy positivo, hay que darle para adelante, saber que vas tener críticas, por lo que hay que estar preparados para todo, después las cosas se van dando, uno va aprendiendo y creciendo en la profesión”.

Muchos le acusan de brujo o cabalero, pero él explica lo que realmente cree: “no me gusta hablar del tema, es una ingratitud decir que uno gana por las cábalas. Si algún día me puse alguna ropa y gané quizás la siga usando, pero lo hago para generar y mantener un momento positivo, si no sale no me vuelvo loco, estas cosas me mantienen despierto, uno se aburre y busca formas de disfrutar el trabajo y el juego”.

También aclaró los pleitos públicos que ha tenido con gente de fútbol como su paisano Héctor Vargas, afirmando que él siempre responde ataques, nunca los inicia porque respeta a las personas, pero no le gusta que le falten al respeto: “Soy tolerante a las críticas, generalmente si respondo, por ejemplo nunca ataqué a Vargas, soy amigo del hijo y con él nos llevamos. Si aclaro algo, no tengo el nivel espiritual para poner la otra mejilla, si me atacas te voy responder seguramente”.

Otro tema conflictivo del que se acusa al argentino es la demora de tiempo y la ocultación de balones cuando su equipo va ganando de local, a lo que respondió que ese mal lo tienen los 10 clubes de la Liga, no es exclusivo suyo: “todos lo hacen, no es algo que únicamente lo tiene Motagua, la diferencia es que al equipo de la televisora no le sacan lo que ellos también hacen. Si ven bien los vídeos, lo hizo Olimpia, Real España, Platense, todos los equipos lo hacemos, es algo natural y en realidad no ganas títulos porque los pasapelotas demoren un minuto, acá lo agrandan todo”, dijo.

Uno de los temas importantes es saber cómo mantener la armonía y disciplina en el club, para el sudamericano el tema no es negociable: “la falta de respeto no se negocia, generar armonía es importante, que el jugador quiera entrenar, tener el sentido de equipo, nos interesa la persona y ser buen jugador, pero cuando no quieren ya no puedes tenerlo mas´en el plantel”, sentenció .

La gran pregunta que se le formuló a Diego fue cuál es mejor equipo, el Motagua donde jugó o el que entrena actualmente: “puede ser este por las 13 finales, 11 locales y dos internacionales en seis años y por la continuidad del trabajo, pero no quiero menospreciar aquel equipo, ganábamos con el corazón, habían buenos jugadores, pero nos costaba un poco más ganar, ambos están en el corazón de la afición azul”, concluyó. (GG)