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Béisbol

Alomar e Iván Rodríguez respaldan retirada del dorsal 21 de Roberto Clemente

Los expeloteros puertorriqueños Roberto Alomar e Iván Rodríguez respaldaron hoy el movimiento #Retire21, que tiene como fin que las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) retiren oficialmente el dorsal con el número 21 que utilizó el astro boricua Roberto Clemente.

“Roberto Clemente fue una persona que siempre hay que apoyar. Espero que hagan lo suficiente para que retiren su número”, señaló Alomar en una visita junto a Rodríguez y otros expeloteros puertorriqueños para seguir las destrezas de algunas promesas locales en el estadio Roberto Clemente Walker de Carolina, municipio vecino a San Juan.

Clemente no solo destacó en el terreno de juego, sino que también se distinguió por su apoyo a causas sociales, causa de su muerte el 31 de diciembre de 1972 cuando al tratar de ayudar a víctimas de un terremoto en Nicaragua falleció en el avión que viajaba hacia el país centroamericano al caer al océano al norte de San Juan.

“Clemente es una persona que todos respetamos y un ser humano que hizo mucho por Puerto Rico”, enfatizó Alomar, quien comparte el primer nombre del fallecido jugador y que junto a éste y Orlando Cepeda componen el trío de peloteros puertorriqueños del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York (EE.UU.).

Alomar, quien se lució con el bate y el guante durante 17 temporadas en las Grandes Ligas, recordó que durante su discurso de ingreso al Salón de la Fama en 2011 arrancó destacando la figura de Clemente, quien en 1972 se convirtió en el primer latinoamericano en conectar 3.000 imparables.

Rodríguez, quien también estuvo acompañado en el evento de este martes del comisionado de la MLB, Rob Manfred, resaltó que Clemente fue una persona que abrió el camino para que otros peloteros latinoamericanos jugaran en las Grandes Ligas.

“Lo que hizo Clemente, tanto fuera como dentro del terreno fue de admirar”, enfatizó Rodríguez, uno de los estelares receptores en la historia de las Grandes Ligas.

Además de sus 3.000 imparables, Clemente ganó cuatro títulos de bateo, un premio de “Jugador Más Valioso” en las Grandes Ligas en 1966 y dos apariciones en la Serie Mundial.

Bateó para ,317 de promedio de por vida, doce veces fue seleccionado al Juego de las Estrellas e igual número de veces fue “Guante de oro” en las Grandes Ligas por su excelente defensa.

Tal fue su excelencia defensiva que en 1958 sacó a 22 corredores para ganar el primero de un récord de cinco títulos de asistencias.

Clemente entró al Salón de la Fama en 1973, un año después de su muerte. Sólo tres jugadores en la historia de las Grandes Ligas han sido seleccionados para estar en la inmortalidad del béisbol luego de un año de su retiro.

La norma no escrita es que todo pelotero retirado espere al menos 5 años para su posible entrada al recinto.

Por su parte, el comisionado de la MLB, Rob Manfred, admitió que este martes, durante una reunión que tuvo con el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, tuvo conocimiento del movimiento #Retire21.

Enfatizó que Clemente fue “un valioso pelotero”, pero que no se debe “exagerar” su figura y que por ello es que MLB lo ha honrado a través de otros actos, como el premio que lleva su nombre y que premia a un jugador de los 30 equipos de Grandes Ligas por su aportación, tanto dentro como fuera del terreno.

Por otra parte, Alomar y Rodríguez dijeron no estar “muy de acuerdo” con las nuevas reglas establecidas por MLB de que los jugadores no pueden ser tan agresivos al momento de deslizarse en segunda base o en el plato, posiciones que estos expeloteros puertorriqueños defendieron con excelencia.

El nuevo reglamento en la segunda almohadilla impide que los peloteros se deslicen en las bases con la intención de derribar al defensor o intermedista y estropear una doble matanza.

“Hay que seguir las reglas, que son para proteger al pelotero. Pero en cuanto a segunda no estoy de acuerdo, porque no puedes quitarle la agresividad del pelotero”, opinó Alomar.

En cuanto a su posición, en la que Rodríguez jugó durante más de 20 campañas, las Grandes Ligas implantó en 2014 una regla que impide a los jugadores en vías de anotar a no derribar al receptor corriendo en alta velocidad para que a este se le caiga la pelota y el corredor anote más fácil.

“Las reglas son para proteger más al pelotero, posiblemente por los salarios que están ganando hoy en día”, opinó Rodríguez, quien aceptó que aunque recibió muchos golpes en su posición defensiva, un golpe del corredor no es un arma mortal hacia el jugador. EFE

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