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Béisbol

Tres grandes sin suerte…

Por Jacobo Goldstein

Desde Miami. Una vez más se ha cometido una injusticia sin nombre, cuando un comité especial encargado de seleccionar a quienes pueden ingresar al Salón de la Fama del Béisbol de Grandes Ligas nuevamente dejó fuera de ese recinto a tres enormes figuras afrohispanas que tenían sobradas estadísticas para poder ser inducidos al importante recinto del béisbol profesional de los Estados Unidos. Esos tres individuos se llaman Orestes Minoso, Luis Tiant y Tony Oliva, tres personeros que pasaron años en las Ligas Mayores cubriéndose de gloria y levantando a sus respectivos equipos, al tiempo que eran admirados y sumamente queridos por la fanaticada que sí apreciaba lo que ellos representaban para las Ligas Mayores.

TONY OLIVA.

TONY OLIVA.

Orestes (Minnie) Minoso, que ahora cuenta con 89 años de edad, fue el primer jugador latino de la raza negra en poder llegar a las Grandes Ligas. Por haber sido negro tuvo que esperar hasta que Jackie Robinson rompiera la barrera de color en 1947, y así fue que a la avanzada edad de 28 años, después de ser estrella en el béisbol cubano y después con el equipo de las Ligas Negras estadounidenses, The New York Cubans, finalmente logró llegar en 1949 a las Ligas Mayores como jardinero izquierdo de los Medias Blancas de Chicago. Su carrera de 18 años en las grandes ligas, la gran mayoría de eso años en Chicago lo vio tener estadísticas formidables en promedio de bateo, en imparables conectados, en carreras impulsadas, en bases robadas y en fildeo. Fue tan buen jugador que hay una estatua suya frente al estadio donde juegan los Medias Blancas.

Luis Tiant fue un lanzador estrella con varios equipos, incluyendo los Indios de Cleveland y los Yankees de Nueva York. En cuatro ocasiones gano más de 20 partidos. En su época los serpentineros lanzaban el juego entero, no como hoy en día que después de seis o siete entradas, son relevados por otros lanzadores para que sus brazos descansen. Eso no era lo que Tiant hacía, pues el lanzó un insólito número de cerca de 200 juegos completos. Hoy en día es raro que un lanzador tenga 3 juegos completos en una temporada.

Otra estrella afrocubana que quedó por fuera del Salón de la Fama es el bateador Tony Oliva, que tuvo un promedio de bateo arriba de los 300 puntos, que durante tres temporadas fue campeón de bateo de la Liga Americana y que en seis ocasiones lideró la Americana en hits (batazos imparables). Oliva jugó toda su carrera con los Mellizos de Minnesota y fue titular ocho veces en el Juego de las Estrellas.

Los tres jugadores también eran excelentes fildeadores. Además, nunca se metieron en líos, jamás se les conoció escándalo alguno y tampoco usaron esteroides, sino que simplemente salieron a la cancha a dar todo lo que tenían en su cuerpo y en su corazón.

ORESTES MINOSO.

ORESTES MINOSO.

Según las reglas existentes, sino ingresas al Salón de La Fama por la puerta grande debido a que hay jugadores con mejores estadísticas que sí salen electos apenas se vuelven candidatos elegibles, hay otro sistema que se utiliza para jugadores que militaron en las Ligas Mayores entre los años de 1947 y 1972, o sea durante esos 25 años, y siendo ese el caso son elegibles para ser seleccionados para entrar al Salón de la Fama. Hay un comité especial que consiste de 16 personas que pueden votar a favor del ingreso de esos jugadores elegibles para que ingresen al máximo recinto.

Lo que necesita un jugador nominado es el 75% de esos 16 votos, o sea obtener de 12 votos para arriba. Este año hubo 10 nominados, entre ellos Orestes Minoso, Luis Tiant y Tony Oliva. Sin embargo, ninguno de los de los 10 beisbolistas postulados en esta ocasión logró los 12 votos requeridos, así que todos ellos quedaron por fuera. Será hasta dentro de 3 años que se volverá a votar sobre ese tema y habrá que esperar si entonces se le hará justicia a estos tres grandes afrobeisbolistas latinos que si merecen pertenecer al recinto máximo del béisbol de Grandes Ligas.

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