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¿Y el espectáculo?

VERDESCaminando por ahí me encontré dos aficionados discutiendo airadamente, porque a su juicio el nivel enseñado por Marathón y Olimpia en el primer partido de la final fue muy pobre.

“Como vas a creer que merecimos ganar solo porque Yull Arzú le tapó un cabezazo a Rommel Quito en los minutos finales, sin antes de eso solo un tirito de David Meza habíamos hecho”, le decía con mucha convicción un cuidador de carros a un vendedor de tortillas que cegado por el amor a su equipo afirmaba que los albos fueron ampliamente superiores.

La discusión se hacía cada vez más fuerte y eso que ambos son seguidores del mismo equipo, ninguno cedía, los dos querían convencer al otro que estaba equivocado, pero la misión parecía imposible.

Entonces apareció un tercero, un niño de aproximadamente 12 años, pidió diez lempiras de tortillas y se quedó escuchando el debate y tras unos minutos de quietud intervino.

“Ustedes están locos, el partido fue una maravilla, pero desde lo táctico, acaso no han visto los equipos de Mourinho, el fútbol moderno no es ir como locos para adelante, sino vean al Madrid le metió cuatro a Guardiola, Héctor Vargas atacaba con equipos chicos porque no tenía nada que perder, Manuel Keosseián ha sido ganador defendiéndose toda la vida, que discuten, el segundo juego será igual o peor, despiértense, dejan de soñar con los equipos de sus tiempos”.

“Cipote cabrón este”, replicó el cuidador de carros mientras el menor se largaba con una sonrisa ancha, fin de la discusión.

Argumentos no le sobran al adolescente, pero me preguntó, ¿tenemos que resignarlos a tácticas y estrategias mezquinas de entrenadores que priorizan el resultado sin importar las formas?

Acaso será válido en este caso aquella frase de Nicolás Maquiavelo que el fin justifica los medios, la realidad indica que sí, pero como el cuidador de carros creo que los amantes del fútbol de ataque se siguen cuestionando, ¿y el espectáculo?

Por: Jairo LANDA
@jairolanda1

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