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Enzo Fernández golpea al City en el minuto 94
En el minuto 94, el Chelsea resurgió de la nada, con una acción por la banda derecha de Malo Gusto y el gol de Enzo Fernández, que acertó en el tercer remate para empatar y dejar al Manchester City a seis puntos de distancia del liderato del Arsenal, con su segundo paso atrás seguido e inesperado (1-1).
El argentino, que, ya dentro del área, falló en el primer tiro, vio como Donnaruma le paró el segundo y empujó el tercero contra el poste y la red, desató la apoteosis en el banquillo visitante, dirigido de forma interina por Calum McFarlane, tras el despido de Enzo Maresca en el primer día de 2026, y provocó la conmoción del City, cada vez más lejos de la cima.
La resistencia inicial del Chelsea duró hasta el tramo final del primer tiempo en el estadio Etihad, doblegado desde entonces por el gol de Tijani Reijnders.
En un minuto, entre el 37 y el 38, el equipo celeste conectó sus dos primeros remates entre los tres palos. Los dos de Erling Haaland, uno despejado por una extraordinaria parada de Jorgensen (sustituto del lesionado Robert Sánchez), otro repelido por el poste y los dos un anuncio de lo que se le venía encima: el 1-0, luego insuficiente, en el 42.
Fue un golazo de Reijnders. El City pagó 55 millones por él antes del Mundial de Clubes. Suma ya cinco goles en esta ‘Premier’ y es un recurso transcendente en el equipo de Guardiola. Su maniobra en el 1-0, cómo pisó el balón con la derecha y cómo remató con la izquierda, en el desafío frente a frente con Badiashile, fue un ejemplo de clase.
El Manchester City, obligado por el 0-0 del pasado jueves con el Sunderland y por el triunfo un día antes del Arsenal por 2-3 contra el Bournemouth, se sintió dominador de todo el primer tiempo, por la eficacia de su presión y por la incapacidad del Chelsea para manejarse de medio campo para adelante menos en alguna salida puntual, pero no tanto del segundo tiempo.
Porque la segunda parte siempre implicó dudas. Calum McFarlane, reemplazo temporal de Maresca, mientras llega el sustituto definitivo para el técnico que fue campeón del mundo hace medio año, salió al segundo tiempo sin Estevao, con Andrey Santos y con una ocasión, con un remate de Pedro Neto por encima de la portería de Donnarumma.
Una opción muy clara. La única de su equipo por entonces. Un anuncio de turbulencias para el City, que perdió por lesión a Josko Gvardiol, retirado del terreno por su propio pie, con una cojera visible y preocupante; sintió más repuesta en contra del Chelsea y desapareció durante un buen rato de la portería contraria, distante por extensión, también, de la calma que daría el segundo gol, por más empeñó que le puso Haaland.
Enzo Fernández se dolió en el suelo, con una herida provocada por el taco de un compañero, pero sin inmutarse en el resto del encuentro, en el que el Chelsea amplió su presión hacia adelante, con los espacios que también dejaba por detrás cuando el City sobrepasó su línea alta. Bernardo Silva reclamó penalti, aunque no lo fue.
La amenaza creció con Liam Delap. El ‘9’ le dio potencia ofensiva al Chelsea. Su pelea, su insistencia o su atrevimiento impulsaron al equipo londinense, con Pedro Neto en una versión menor, la misma con la que Joao Pedro se fue reemplazado antes. El ariete, en cambio, irrumpió con mucha más determinación que cualquier compañero. Agitó el duelo.
Ya en el minuto 70, su control dentro del área y remate a la media vuelta exigieron la primera parada de Donnarumma. Una advertencia seria para el City, en el filo de una mínima renta, con el paso de los minutos, aún intranquilo y sin dos de los tres puntos por el desborde de Malo Gusto y el remate de Enzo Fernández en el minuto 94. Un golpe.
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