De Todo Un Poco
Bordalás y la foto que seduce a Uruguay
En el despacho de José Bordalás una fotografía de varios niños uruguayos disputando un balón con fiereza ocupa un lugar prominente. La luce con orgullo como ejemplo inspirador de lo que siempre pide a sus jugadores y ha generado cierto movimiento entre aficionados y periodistas charrúas que se declaran admiradores del técnico del Getafe.
Fue un uruguayo del Getafe, Mauro Arambarri, quien a principios de 2025 avisó sobre el respeto que guardaba su entrenador hacia los jugadores de su país y quien desveló la imagen que tenía su entrenador en su despacho:
«Le encantan (los jugadores uruguayos), por esa competencia que llevamos en la sangre. En su oficina tiene un cuadro de dos niños uruguayos con la pelota arriba y los dos metiendo la plancha. Esa mentalidad está desde los cinco años: hay que meter la pata donde sea, hay que lucharla. Él siente el fútbol igual, con esa pasión y esa garra».
Arambarri no contó ninguna mentira, porque Bordalás admira a los jugadores uruguayos. Ha tenido muchos en el Getafe a lo largo de las dos etapas que ha dirigido al club del sur de Madrid. Arambarri es uno de ellos, pero también pasaron por sus manos Damián Suárez, Leandro Cabrera, Erick Cabaco y ahora Martín Satriano y Sebastián Boselli.
Es un hecho que Bordalás conoce a la perfección el fútbol uruguay. Eso, y la fotografía que tiene colgada en su despacho, ha desatado cierta ‘Bordalásmania’ a través de las redes sociales.
«Bordalás haría campeón del mundo a Uruguay»; «Bordalás o Tite son mis candidatos para después del Mundial»; «Hay que empezar la campana, Don José Bordalás seleccionador uruguayo». Son sólo algunos de los mensajes que responden al escritor Sebastián Chittadini, que colocó la fotografía a la vista de todos con otra idea:
«El español José Bordalás, entrenador del Getafe, tiene esta foto enmarcada y colgada en su oficina. Supongo que si lo contactaran para ser el sucesor de Bielsa, no saldría el tema de que no conoce la idiosincrasia del jugador uruguayo».
¿Y qué opina Bordalás de todo este revuelo? Para empezar, termina contrato con el Getafe en junio de 2026. Le quedan pocos meses y aún no ha renovado. La excelente campaña de su equipo invita a que cambie de aires. Pero, de momento, guarda un respeto enorme a Marcelo Bielsa.
«En primer lugar, en estos momentos sólo pienso en el Getafe. No pienso en otra posibilidad. Sí que me han trasladado que ha salido algo al respecto. La selección de Uruguay tiene un seleccionador al que tengo mucho respeto y ahora mismo no estoy pensando en esa posibilidad», dijo en rueda de prensa este sábado.
Bordalás también habló sobre el origen de la imagen que tanto ha trascendido: «En cuanto a esa foto, la he tenido y la tengo en mi despacho desde hace tiempo. Es una foto que en su momento me llamó mucho la atención porque de alguna manera es un pensamiento que tenía siempre como técnico. Y ya desde niño, en Uruguay los chavales compiten muy bien».
Además, presumió de haber tenido a muchos jugadores uruguayos a sus órdenes sobre quienes aseguró tener una gran estima y respeto porque «son muy competitivos» y lo demuestran cada día.
«Por aquí han pasado nombres como Damián Suárez, Mathias Olivera, Lele Cabrera… Muchos uruguayos a los que no solamente les tengo mucho respeto, sino un gran cariño. Es una foto que a mí me identifica. A los jugadores, cuando la ven, también les llama la atención. Es muy bonita. Coincide que son niños uruguayos y eso dice mucho de un país, con los habitantes que tiene y con la cantidad de futbolistas que salen y están por todo el mundo».
Quizá por eso la fotografía no es un simple adorno en el despacho de José Bordalás. Es casi una declaración de principios. Una manera de entender el juego que trasciende tácticas, sistemas o pizarras. En esos niños uruguayos que se disputan el balón como si fuera el último hay una idea pura del fútbol: competir siempre, sin concesiones.
Y ahí, en ese punto exacto donde se cruzan la identidad de un país y la de un entrenador, es donde se explica todo. Que en Getafe haya florecido tanto talento charrúa no es casualidad. Ni tampoco que al otro lado del Atlántico algunos imaginen a Bordalás como algo más que un admirador. EFE
Noticias Patrocinadas