De Todo Un Poco
De madrugada y bajo la lluvia, miles de congoleños celebran su regreso al Mundial
Miles de hinchas extasiados salieron la madrugada del miércoles a las calles empapadas de Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo (RDC), donde bailaron bajo la lluvia para celebrar la clasificación de su selección al Mundial de fútbol, por primera vez en 52 años.
El defensa Axel Tuanzebe, quien milita en la Premier League inglesa con el Burnley, se erigió como el héroe del país al marcar el único gol en la victoria por 1-0 sobre Jamaica —tras la prórroga—, en el repechaje intercontinental disputado el martes en el Estadio Guadalajara de México.
La nación centroafricana se estrenará en Norteamerica 2026 el 17 de junio ante Portugal por el Grupo K, que comparte junto a Colombia y Uzbekistán.
La última vez que el país participó en una Copa del Mundo fue en Alemania 1974, donde compitió bajo el nombre de Zaire y cayó derrotado ante Escocia, Yugoslavia y Brasil.
«¡Lo dimos todo, justo aquí, bajo la lluvia!», gritó Beni Ile, un hincha en Kinsasa que llevaba una bandera empapada de la RDC cubriéndole los hombros.
«¡El miércoles no trabajaremos! Será día festivo nacional. Vamos a celebrar y a festejar toda la noche».
«Llevábamos 50 años esperando este momento (…) Nos quedaremos fuera hasta el amanecer», celebró.
Era una escena que se replicaba por toda la ciudad de 17 millones de habitantes, donde el pitazo final en Guadalajara fue recibido con un concierto de cacerolazos, bocinazos y silbidos.
La victoria culminó una dramática campaña de clasificación para los Leopardos, que eliminaron a dos gigantes del fútbol africano —Nigeria y Camerún— en su camino al partido de repesca del martes.
Ya desde la mañana, muchos residentes de la capital lucían la camiseta azul celeste de su amada selección nacional.
Al caer la tarde, cientos de aficionados se habían congregado en una plaza del centro, expectantes ante la retransmisión del partido.
Pese a la lluvia que caía a cántaros, el final del encuentro —tras 120 minutos cargados de tensión— fue recibido como una cascada de orgullo nacional y de alivio.
El partido también se convirtió en un momento excepcional de unidad nacional en un país marcado por 30 años de conflicto, y por el resurgimiento del grupo armado M23, respaldado por Ruanda.
«Es algo verdaderamente excepcional. Hoy estamos muy orgullosos de los Leopardos por esta hazaña», afirmó Merou, oriundo de Goma, una importante ciudad del este de la RDC que cayó en manos del M23 en enero de 2025.
«Esta victoria unificará al Congo (…) Esperamos que todo el país se beneficie de esto», añadió bajo la intensa lluvia.
Otro aficionado, Maclain, comentó rebosante de alegría: «Nos merecemos un momento de felicidad, lejos del sonido de los disparos (…) También necesitamos unirnos». (AFP)
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