Baloncesto
Una fractura en el dedo no basta para frenar a James Harden
La llegada de James Harden ha cambiado a los Cavaliers. El cuadro de Ohio acumula un balance de 6-1 en los partidos en los que ha contado con La Barba y está empezando a lucir como un verdadero aspirante a pelear por lo más alto del Este, recuperando unas ilusiones que parecían perdidas durante la primera parte del curso. Y precisamente por eso, el comunicado de la franquicia de esta tarde ha sentado como un duro revés.
Tal y como han anunciado los Cavs, el base sufrió una fractura en el dedo pulgar de su mano derecha en la victoria por 94-109 en el Madison Square Garden, dolencia que le ha hecho perderse el duelo de esta noche en Milwaukee. Pero tal vez solo ese. Porque, tras sopesar sus opciones, parece que ha decidido que este problema no va a poner fin a su temporada.
Y es que según informa Shams Charania, periodista de ESPN, un especialista ha determinado que no es imprescindible una cirugía para reparar la zona, por lo que Harden ha optado por jugar a pesar de la fractura. Si bien no lo ha hecho esta madrugada, pues está aún con tratamientos para amainar el dolor en la zona, James no quiere perder la oportunidad de pelear por todo con su nuevo equipo, por lo que irá gestionando su recuperación mientras afronta el tramo decisivo del curso.
En los siete partidos disputados desde su llegada a Cleveland, Harden promedia 18,9 puntos y 8 asistencias, números con los que ha ayudado al ataque de los de Atkinson a alcanzar su mejor versión. Desde su llegada su offensive rating ha ascendido a 121,7, tercero de la NBA en este tramo, tras quedarse en 117,2 antes del mercado de traspasos, confirmando el inmediato impacto del base. (NBA Maniacs)
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