Connect with us

Más Deportes

Klaebo se inmortalizó en los mejores Juegos de la historia de España

Publicado

El fondista noruego Johannes Hosflot Klaebo, que, con seis oros, pulverizó todas las plusmarcas, fue el gran triunfador de los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo (Italia), sin duda los más exitosos de toda la historia de España gracias al debutante esquí de montaña; deporte en el que entre el catalán Oriol Cardona -que se convirtió en el segundo campeón invernal de toda la historia española, después del esquiador alpino Paco Fernández Ochoa- y la andaluza Ana Alonso ganaron tres medallas.

Klaebo, de 29 años, batió todos los récords posibles en la vigésima quinta cita invernal, al anotarse las seis pruebas en las que participó: el skiatlón, el sprint, los 10 kilómetros, el relevo 4 x 7,5 kilómetros, el sprint por equipos y los 50 kilómetros del pasado sábado, la prueba reina. En la que, al ganar su sexto oro, mejoró la plusmarca histórica de títulos en unos mismos Juegos, la del patinador de velocidad estadounidense Eric Heiden, profeta en su tierra en los de Lake Placid’80, en los que había ganado las pruebas de 500, 1.000, 1.500, 5.000 y 10.000 metros.

Con sus éxitos, el campeón de Oslo elevó a once oros, una plata y un bronce la plusmarca histórica absoluta, pulverizando la de su compatriota la también fondista Marit Bjoergen, que lo había dejado, hace ocho años, tras los Juegos de PyeongChang (Corea del Sur), en ocho oros, cuatro platas y tres bronces.

El español Jaume Pueyo, de 24 años y de Badalona, que compitió en sus segundos Juegos, completando una gran actuación, sobre todo en la prueba sprint por equipos, había afirmado en una entrevista con Efe nada más llegar a Tesero que el noruego «ya» era «el mejor de la historia» y que será «el mejor de todos los tiempos». Y Klaebo le fue dando y reforzando la razón prácticamente cada tres días.

Por el camino, se había llevado por delante otros dos récords, asimismo de compatriotas suyos: el de Björn Daehlie, que era el fondista más laureado -ocho oros y cuatro platas- y el del biatleta Ole Einar Bjoerndalen, que, con ocho oros, cuatro platas y dos bronces, era el varón más condecorado antes de que arrancaran estos Juegos.

El deporte rey invernal arrancó con el accidente de la estadounidense Lindsey Vonn y se cerró con la victoria en el eslalon de su compatriota Mikaela Shiffrin (plusmarquista de victorias en la Copa del Mundo), las dos esquiadoras alpinas más mediáticas de los pasados 15 años. Triunfó el suizo Franjo von Allmen, que igualó al austriaco Toni Sailer (precisamente en Cortina, en 1956) y el francés Jean-Claude Killy (ante su afición, en 1968 y en Grenoble) -los únicos que habían ganado tres oros en unos mismos Juegos-, relegando a un segundo plano a su compatriota Marco Odermatt, el gran dominador de los últimos años; que ‘sólo’ ganó una medalla de cada metal.

Lucas Pinheiro hizo historia, cuando, al ganar el gigante, se convirtió en el primer campeón olímpico invernal de la historia de Brasil -y de toda Sudamérica-, en unos Juegos en los que Federica Brignone, nacida en Milán, brilló en Cortina d’Ampezzo; donde fue la reina del esquí alpino, con los dos oros que capturó diez meses después de destrozarse una rodilla en los campeonatos de Italia.

Los biatletas franceses Julia Simon y Quentin Fillot Maillet también se llevaron tres oros. Ella añadió una plata. Él, un bronce: idéntico botín que capturó, en el patinaje de velocidad en pista corta (‘short track’), el neerlandés Jens van’t Wout.

El noruego Jens Luras Oftebro capturó asimismo tres oros, en combinada nórdica; en unos Juegos en los que la catalana Queralt Castellet -plata hace cuatro años, en Pekín-, décima en el ‘halfpipe’ de snowboard, se convirtió en la única española con seis Juegos de invierno. El ‘vice-capitán’ de la delegación hispana, el vasco Lucas Eguibar -en su cuarta cita-, no tuvo premio a la resiliencia tras superar infinidad de lesiones, porque lo sacó de pista el estadounidense Nathan Pare en el boardercross de snowboard: en el que su amigo el austriaco Alessandro Hämmerle revalidó título.

Quim Salarich, en sus terceros Juegos, entró en el ‘top 20’, honrando la memoria de su perra Nala, en el eslalon de alpino, pero los grandes triunfadores de la delegación española fueron, sin lugar a duda, Oriol Cardona y Ana Alonso, estrellas del esquí de montaña, que debutaba en el calendario olímpico.

El gerundense Oriol ganó el segundo oro invernal de España, 54 años después de que el irrepetible ‘Paquito’ asombrase al mundo ganando el eslalon de los Juegos de Sapporo’72, en Japón. Lo hizo apenas quince minutos después de que ‘Anita’ -que hace cuatro meses sufrió graves lesiones al ser atropellada por un coche- ganase bronce en idéntica disciplina.

En 102 años de Juegos de invierno, desde los de Chamonix (Francia), en 1924, hasta el pasado jueves, España contaba cinco medallas olímpicas no estivales. Y en tan sólo tres días, Cardona y Alonso -que el sábado ganaron bronce en el relevo- capturaron otras tres: éxito más que sobresaliente para la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), que preside Bernat Clarella.

El esloveno Domen Prevc, el gran dominador de los saltos de esquí nórdico, estaba llamado a arrasar. Y aunque falló en el trampolín normal, cumplió haciéndose un segundo oro en el largo, después de ganar el título por equipos mixtos junto a su hermana Nika -tirana en el circuito femenino-, que lloró un par de veces, porque salir de Italia con una medalla de cada metal le parecía poco.

Anna Odine Ström le robó el protagonismo, al ganar en las dos rampas. Aportando, de esa forma, su granito de arena en el muy claro triunfo en el medallero de Noruega, para la que Klaebo sumó la tercera parte de sus 18 oros.

Estados Unidos, que evitó un décimo título en hockey hielo de Canadá -a la que derrotó 2-1, en la prórroga- y ganó el último título en juego, acabó segunda, con 12. A Italia le hubiese bastado una plata más para ser tercera, pero ese honor recayó en Países Bajos (10-7-3) y al anfitriona acabó cuarta (10-6-14).

Muy poca gente hubiese apostado por otro campeón olímpico de patinaje artístico que no fuese el estadounidense Ilia Malinin; pero a la hora de la verdad, el ‘dios de los cuádruples’ falló, acabó octavo, y el oro se lo llevó el kazajo Mikhail Shaidorov.

Malinin se conformó con el oro por equipos, el primero de los dos que capturó su compatriota Alysa Liu, que sorprendió en la prueba individual a la japonesa Kaori Sakamoto.

Gina Lollobrigida, una de las mejores actrices de la historia de Italia, brilló el siglo pasado. Su sobrina nieta Francesca Lollobrigida no se quedó atrás y fue una de las triunfadoras de la nación anfitriona, al capturar dos oros -3.000 y 5.000 metros- en el patinaje de velocidad. En unos Juegos, los de las distancias infinitas -22.000 kilómetros cuadrados, el mayor territorio olímpico de toda la historia- clausurados en la noche del domingo en la bella Arena de Verona y en los que el esquiador acrobático canadiense Mikael Kingsbury se confirmó -con un oro y una plata- como el rey de los baches.

En cuatro años, el sueño olímpico invernal se reanudará: esta vez en los Alpes franceses.


Noticias Patrocinadas

Ver Más

TABLA LIGA NACIONAL

Derechos Reservados © 2025 Diario Deportivo MÁS, Honduras Centro América. Politica de Privacidad