De Todo Un Poco
¿Qué pasó con los laterales brasileños?
Una legión de laterales extranjeros crece en el fútbol de Brasil, el país de leyendas como Cafú o Roberto Carlos, donde 14 de los 20 equipos tendrán al menos uno de ellos en la temporada 2026 del Brasileirão, que empieza el miércoles.
El mercado de fichajes ha traído nuevos reclutas: el argentino Román Gómez (Bahia), el ecuatoriano Ángelo Preciado (Atlético Mineiro) y el uruguayo Pedro Milans (Corinthians).
Y no se trata solo de cantidad.
Los «legionarios» tienen roles clave, como los uruguayos Guillermo Varela con el Flamengo, campeón de la liga brasileña y la Copa Libertadores en 2025, y Joaquín Piquerez, con el Palmeiras, gran rival actual de los rubro-negros.
Los marcadores de punta locales, en tanto, están bajo escrutinio: el seleccionador de Brasil, el italiano Carlo Ancelotti, tiene dudas en ambos costados rumbo al Mundial de este año en Estados Unidos, México y Canadá.
¿Qué ha pasado con los laterales brasileños?
– Salto precoz a Europa –
Grandes laterales ofensivos forman parte del ADN de Brasil: Carlos Alberto y Everaldo brillaron en la mítica Seleção de Pelé en México 1970, Cafú y Roberto Carlos marcaron época y ganaron el quinto y último Mundial de Brasil en Corea del Sur y Japón 2002 y, más recientemente, Dani Alves y Marcelo dejaron huella.
Hoy se les echa en falta en casa.
«Los clubes contratan cada vez más jugadores extranjeros y los brasileños salen a Europa cada vez más temprano (…), salen muy jóvenes y aún no están listos», dice a la AFP Marcio Dolzan, periodista del portal deportivo Lance!
Dolzan cree que ese contexto tiene especial influencia en el caso de los marcadores de punta.
Acaban formándose, subraya, en «escuelas distintas» a la brasileña, que ponen por delante su potencial defensivo.
Cuando Cafú llegó a Europa en 1995, con el Zaragoza español, tenía 24 años y había ganado dos veces la Copa Libertadores y la Intercontinental con el club en el que se formó, el Sao Paulo.
Había sido, incluso, campeón mundial con Brasil en Estados Unidos 1994.
En cambio, Caio Henrique, hoy en el Mónaco, dio el salto con 18 años.
– Incógnitas mundialistas –
Así las cosas, Ancelotti, que debutó en la selección brasileña en junio pasado y aseguró su clasificación mundialista, sigue probando.
Por el lado izquierdo ha utilizado precisamente a Caio Henrique, así como a Alex Sandro (Flamengo) y Douglas Santos (Zenit).
Por la derecha ha alineado a Paulo Henrique (Vasco da Gama), Vanderson (Mónaco), Vitinho (Botafogo) y Wesley (Roma). También al central Eder Militão (Real Madrid), quien dejó buena imagen en la victoria 2-0 de Brasil ante Senegal en un amistoso en noviembre, en Londres.
«Es una opción» para «dar mayor solidez defensiva al equipo», comentó Ancelotti.
Dolzan, irónico, remata en referencia a Militão: «El mejor lateral es un central».
– «¡Hay que correr mucho!» –
Por otro lado, las bases priorizan a jóvenes jugadores de banda como extremos, apunta el derecho exlateral Ronald Cabral, supervisor técnico del proyecto de formación Guerreirinhos, del Fluminense.
«Los muchachos piensan que tienen que correr mucho» y no les tienta ser laterales, dice a la AFP, en tono jocoso, Cabral.
«Tienes 200 muchachos y (una pregunta): ‘¿Lateral derecho?’, nadie levanta la mano; ‘¿atacante?’, todos levantan la mano», sigue el exfutbolista, si bien saca pecho por promesas en el club carioca como el marcador de punta derecho Julio Fidelis, de 19 años.
Entre las preocupaciones, el mismísimo Cafú pide calma.
«Tenemos grandes laterales (…), aptos para vestir la camiseta de sus clubes y la selección brasileña, pero hace falta tiempo y adaptación», dijo a CNN.
Entre tanto, los jóvenes laterales extranjeros buscan en la liga brasileña un envío económico y también un trampolín hacia Europa.
«Uno de mis objetivos» es «jugar en las grandes ligas de Europa y en la selección (de Argentina) y sé que se puede dar el salto acá», dijo Román Gómez, de 19 años y campeón con Estudiantes de La Plata en su país, durante su presentación en el Bahía.
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