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Fútbol Internacional

Oblak se saca la espina

Salvar puntos para el Atlético de Madrid es la rutina de Jan Oblak. Son incontables las ocasiones en las que el guardameta esloveno ha sido capital para que el actual líder de LaLiga Santander evitara encajar goles. Pero los penaltis se habían convertido últimamente para él en un quebradero de cabeza.

Ante el Alavés este domingo, el meta esloveno se sacó la espina, deteniendo el lanzamiento de Joselu Mato, a media altura y a su derecha, tras un penalti imprudente de su compañero montenegrino Stefan Savic, que le dio un codazo al borde del área a Luis Rioja en una jugada que parecía intrascendente. El lanzamiento desde los once metros ponía en duda la victoria del líder y su ventaja al frente de la clasificación, y ahí apareció Oblak. Salvador, una vez más.

Que el Atlético de Madrid sea el equipo menos goleado de la competición con solo 18 tantos en contra tiene una relación directa con el trabajo de Oblak. No en vano es el tercer portero que más paradas realiza en LaLiga: lleva 74, una media de 2,64 por partido. Solo le superan Edgar Badía (Elche) y Jaume Doménech (Valencia), cuyos equipos han encajado más goles: 42 y 38, respectivamente.

Sin perder una pizca de su valor determinante para el Atlético y su posición entre los mejores porteros del fútbol mundial, es cierto que en los últimos tiempos los lanzamientos de los once metros se le estaban atragantando al portero de Skofja Loka (Eslovenia).

De hecho, hay que retroceder casi tres años, hasta el 12 de mayo de 2018, para encontrar la última parada del guardameta esloveno a un lanzador de penalti. Fue en Getafe, ante el marroquí Fayçal Fajr, quien como Joselu este domingo optó por lanzar a la derecha del portero y se encontró con la manopla del esloveno.

Desde entonces, había recibido hasta ayer 15 lanzamientos -sin contar tandas de penaltis-, y 13 habían acabado en gol, con dos fallos, del colombiano Radamel Falcao con el Mónaco en la fase de grupos de la Liga de Campeones 2018-19 (2-0) y de Sandro Ramírez con el Valladolid, la temporada pasada (0-0).

Una racha complicada para un portero que no hace tanto, en esa temporada 2017-18, había detenido tres de los cuatro penaltis a los que se había enfrentado en Liga: el de Fayçal, uno a Aduriz (Athletic) y otro a Jonathan Viera (Las Palmas), solo dejando escapar uno de Willian José (Real Sociedad)

“Los penaltis son una cosa que nadie entiende muy bien. A veces paras muchos, hace cuatro temporadas paré cuatro en Liga, últimamente no he parado ninguno, no estás feliz con esto. Hoy con suerte lo he parado, era un penalti en los últimos minutos, y hemos conseguido los 3 puntos”, admitió tras el partido a ‘Movistar +’.

EL LASTRE DE LA TANDA DE MILÁN

Cada vez que se dispone a recibir un disparo desde los once metros, al portero esloveno le persigue la tanda de penaltis que decidió la final de la Liga de Campeones de 2016 en Milán (Italia), donde no fue capaz de detener ninguno de los lanzamientos que acabaron dando la victoria al conjunto blanco, ante el que también sufrió en la tanda que decidió la Supercopa de España 2020 en Arabia Saudí, donde no pudo parar ninguno de los cuatro disparos rivales.

Lo cierto es que excluyendo esos dos momentos, que no obstante fueron claves para perder dos títulos, la ratio de Oblak durante los once metros no muestra un mal portero en esta lid. Más bien todo lo contrario.

Oblak ha tenido que enfrentarse desde que llegó al Atlético de Madrid a 28 lanzamientos de penalti entre todas las competiciones, incluyendo el de ayer de Joselu y sin contar las tandas de penaltis. De ellos, paró 8, dos se fueron fuera y 18 entraron en su portería, lo que supone un 28,5% de acierto del guardameta.

Comparando sus datos con los de los porteros titulares de los dos máximos rivales por el título, el Barcelona y el Real Madrid, ninguno de ellos mejora sus datos: el alemán Marc-André Ter Stegen ha parado 7 de 29 lanzamientos con el Barcelona (24,1%), y el belga Thibaut Courtois 2 de 19 con el Real Madrid (10,5%), en ambos casos descontando las tandas de penaltis.

Examinar los datos, ante porteros de su mismo nivel y categoría, da la verdadera medida de Oblak, un portero de gran nivel también en los lanzamientos desde el punto de castigo, que tuvo su gran estreno en el club parando un penalti en octavos de Liga de Campeones de 2015 al turco Hakan Calhanoglu contra el Bayer Leverkusen, y contribuyó a llegar a la final de Milán 2016 deteniendo otro al alemán Thomas Müller en la vuelta de semifinales.

Este domingo se sacó una espina desde los once metros, para lograr tres puntos de un valor fundamental en las aspiraciones ligueras del Atlético, que conserva 4 y 6 unidades de ventaja sobre Barcelona y Real Madrid, respectivamente, gracias en buena parte a Oblak. EFE. (JL).