Connect with us

Más de Honduras

Maestro “Chelato” Uclés llega a ocho décadas

No es una persona cualquiera, es un hombre visionario y luchador que ha puesto en alto no solo el honor propio, de su familia, sino además de su país, sin pedir mucho, ya que a pesar de sus éxitos no es una persona adinerada como otros.

Con la humildad de siempre hoy el maestro de maestros Chelato Uclés (José de la Paz Herrera Uclés) llega a sus ocho décadas de vida, ya que el 21 de noviembre de 1940 nació en Soledad, El Paraíso, en una cuna humilde que supo forjar a uno de los grandes hondureños de la historia.

SU PASIÓN POR EL FÚTBOL:

Desde niño siguió los pasos de sus tíos, los hermanos Uclés Sierra, formando parte del equipo familiar, el Atlético Español Glidden, al que llevaron a la Liga Nacional, donde Chelato jugó apenas en 1965, ya que a pesar de solo tener 27 años, decide ser entrenador, lo suyo no era jugar, a pesar de su talento como mediocampista, muy parecido al tico Miguelito Cortés.

Por cosas de la vida busca apoyo en la Universidad Autónoma de Honduras donde el ingeniero Gustavo Zavala y el doctor Raúl Leitzelar le consiguen una beca para estudiar en Argentina, costos pagados por el alma mater.

Regresa al país en 1969 para dirigir a los “pumas”, pero don Pedro Átala y Heriberto Gómez piden en préstamo a Chelato, siendo el Motagua su primer equipo en diciembre de 1969.

Su labor fue corta con los “azules” y luego pasó en venta al Olimpia, dinero en efectivo y jugadores como Ramón “Mon” Medina, Juan Andino hijo y otros, quienes fueron parte de la paga de la única transferencia de un entrenador en el fútbol hondureño.

 

Con Olimpia en su primera etapa fue subcampeón nacional, pero en su vuelta en la temporada 1992-1993 fue campeonísimo, y luego sumó dos ligas más en 1996-1997 y en el Clausura 2004.

Su tercer club fue Real España, llegó en 1972 y formó al mejor equipo aurinegro de la historia, tricampeón nacional, aunque él solo estuvo en la final de 1974 que le ganó al Motagua en Tegucigalpa y dándole el primer título de Liga a la institución y la ciudad de San Pedro Sula. Esa misma base usó para llevar a Honduras al Mundial de España 1982.

Después tuvo un trabajo discreto con Marathon en 1976, pero sus mejores años en los “verdes” fueron al inicio del presente siglo, campeón Clausura 2002 y subcampeón Apertura 2002, dejando la base de cinco campeonatos más.

Una buena etapa la cruzó con el Broncos de Choluteca, su labor muy grande y reconocida con un equipo modesto que si tenía grandes jugadores en todos los puestos y al que llevó  a la liguilla pentagonal.

 

 

SU PASO EXITOSO POR LA BICOLOR

Producto de ese buen accionar en el Broncos es que la Federación Deportiva Extraescolar de Honduras le contrata como seleccionador, a pesar de que la misma ya no tendría en sus deportes al fútbol que se había independizado junto al béisbol y la natación en 1979.

Al llegar el primer directorio de Fenafuth y ver un contrato vigente con Chelato, se lo respetaron para tener un éxito rotundo en España 1982. La eliminatoria centroamericana fue brillante con triunfos históricos en Cosat Rica y Guatemala, mientras en la hexagonal de 1981 Honduras por primera y única vez fue campeón de la Concacaf.

Ya en el mundial europeo se hizo un inolvidable papel, a pesar de que fue enlistado en un grupo complicado con tres rivales europeos como el anfitrión, Irlanda del Norte (se empató 1-1) mientras se cayó en el cierre ante Yugoslavia con un penal dudoso, sancionado por el árbitro chileno Gastón Castro.

Debido a ese buen trabajo asumió los dos siguientes procesos, el de México 1986, cuya eliminación fue injusta, quedando segundo de CONCACAF, pero lamentablemente solo uno avanzó, el campeón Canadá.

En Italia 1990 con otra generación las cosas no salieron bien, los jugadores de la época no suplieron bien a los anteriores y quedaron fuera en la primera ronda a manos de Trinidad y Tobago.

Después tuvo trabajos en varias selecciones, en Copa Uncaf donde no le fue del todo bien, aunque en una ocasión fue subcampeón en Guatemala, mientras en la Copa Oro 2005 se ubicó con un honroso tercer lugar, eliminado en semifinales por Estados Unidos.

También fue mundialista juvenil en Nigeria 1999 con una gran generación de jugadores como Oscar David Suiazo, Julio “Rambo” León, Edgar Álvarez, entre otros, él llegó en relevo de Rubén Guifarro, quien fue cesanteado meses antes del mundial.

Otros trabajos que se deben mencionar del maestro es el subcampeonato de la Universidad en 1983, con un gran equipo, pero bien dirigido, así como uno de sus últimos trabajos en los “lobos” de la UPNFM, donde ha servido de impulsador de un grupo que hoy está en Liga Nacional.

Sus incursiones en el extranjero no fueron tan afortunadas, pero alguna semilla dejó en el Sport Cartaginés en 1989 y en el Santos de Torreón de México en 1992.

Ochenta años se dice poco, últimamente quebrantado de salud pero firme, ya que es un guerrero que no se rinde ante nada, muy creyente de Dios, le ha dado fortaleza para seguir adelante, felicidades maestro, que Dios lo cuide y lo tenga muchos años más con las personas que lo queremos, lo apreciamos y valoramos todo lo que ha entregado en su vida por el fútbol de su amado país. (GG)