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Béisbol

Los 10 mejores momentos en la carrera de Ripken

Foto: @ESPNStatsInfo

No cabe duda de que Cal Ripken Jr. se destacó por su disponibilidad.

Ripken tuvo una gran capacidad de estar listo que le permitió continuar con su gran carrera durante el suficiente tiempo para romper uno de los récords más sagrados en las Grandes Ligas: La marca de 2,130 partidos consecutivos.

Aquí un vistazo a los mejores 10 momentos durante las 21 temporadas de Ripken en las Mayores.

1. El Récord

6 de septiembre, 1995

Nada más podría encabezar esta lista. Cuando sus Orioles recibieron a los Angelinos, Ripken participó en su juego 2,131 de manera consecutiva, superando el récord que la leyenda de los Yankees, Lou Gehrig, fijó en 1939. Los 46,272 espectadores presentes en el Oriole Park de Camden Yards dieron una ovación que duró 22 minutos después de que se oficializó el juego en la quinta entrada. Ripken comenzó la seguidilla el 5 de junio de 1982 contra los Mellizos.

2. Finalmente un descanso

20 de septiembre, 1998

Al final, la racha de Ripken llegó a 2,632 encuentros seguidos antes de que le pidiera al dirigente de Baltimore, Ray Miller, que le diera un descanso. “Ya era hora”, declaró Ripken. En esa noche en el Camden Yards, después de que Chuck Knoblauch de los Yankees fue retirado como el primer out, la imagen de Ripken salió en la pantalla gigante del estadio, generando una gran ovación y retrasando el partido hasta que el infielder diera dos saludos al público.

3. Nace una estrella

1983

Ripken ayudó a los Orioles a conquistar la Serie Mundial contra los Filis en cinco partidos. Su prodigio desempeño durante la temporada regular le ameritó el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana por encima de su compañero Eddie Murray en unas cerradas votaciones. Ripken bateó .318 con 27 jonrones y fijó un récord en el club con 211 imparables. También lideró el Joven Circuito con 121 carreras y 47 dobletes. Así Ripken se convirtió en el primer jugador en llevarse el premio al Novato del Año y el JMV en campañas consecutivas.

4. Impresionates Juegos de Estrellas

9 de julio, 1991; 10 de julio, 2001

Aunque tuvo promedio de .265 en los Clásicos de Media Temporada, Ripken dejó su huella contra la Liga Nacional en dos ocasiones para llevarse el JMV del encuentro. Sus cuadrangular de tres vueltas contra el nicaragüense Dennis Martínez de los Expos marcó la diferencia en 1991 (L.A. 4, L.N. 1). Ripken generó muchas emociones en su último Juego de Estrellas, sacudiendo un jonrón en la tercera entrada para prender la pizarra en la victoria del Joven Circuito por 4-1.

5. Repite como JMV

1991

Ripken, quien cumplió 30 años el 24 de agosto, se convirtió en el primer JMV de la Americana en un equipo por debajo de los .500 (los Orioles terminaron con foja de 67-95 en dicho año). Su talla como pelotero llegó a mayores niveles tras batear .323 con 34 vuelacercas, 114 impulsadas y total de bases alcanzadas de 368 para encabezar la Gran Carpa.

6. Los momentos apremiantes

1983, ’96-97

Ripken siempre disfrutó los grandes momentos. Tuvo promedio de .336 en 28 partidos de postemporada, incluyendo .385 (de 39-15) en la SDLA y SCLA de 1997.

7. Otro gran guante

1990

Acostumbrado a ser testigo de una excelente defensa después de ver a Brooks Robinson brillar en la antesala durante las décadas de los 60 y 70, los aficionados de los Orioles apreciaron el gran guante de Ripken. Tuvo una racha de 95 partidos seguidos sin cometer errores y cometió apenas tres en 1990. Sin embargo, no recibió votos para el Guante de Oro. Ese honor se lo llevó el venezolano Ozzie Guillén de los Medias Blancas, pese a que cometió 17 errores. Ripken jugó principalmente como torpedero hasta 1997, cuando pasó a la tercera base.

8. No dejó que se apagara la luz

1999

Ripken fijó una marca personal con promedio de .340 en su 19na temporada. Desafortunadamente para la leyenda y los Orioles, las lesiones lo limitaron a 86 partidos. Una de esas jornadas fue una actuación bateando de 6-6 en una paliza sobre los Bravos el 13 de junio. Ripken pegó 18 cuadrangulares en apenas 332 turnos, incluyendo el número 400 de su carrera el 2 de septiembre contra el cubano Rolando Arrojo de los Devil Rays.

9. Sin duda alguna

2007

Ripken estuvo cerca de ser una selección unánime al Salón de la Fama, apareciendo en 537 de las 545 boletas (98.53%). El jugador favorito de todos ayudó a que 75,000 espectadores — una cantidad récord — estuvieran presentes para la ceremonia en Cooperstown.

10. Es el jugador modelo

1981-2001

Ripken estableció el prototipo del torpedero acuerpado y atlético. Aunque no demostó una obvia rapidez, cubría bastante terreno. Además, pese a sacudir al menos 20 jonrones en cada una de sus 10 temporadas completas, borró permanentemente la imagen de “buen guante, pero sin buen bateo” que siempre tenían los campocortos. (GG).