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Béisbol

Los 10 mejores momentos de Roberto Alomar

Con una gracia extraordinaria, Roberto Alomar era tan artista como jugador de béisbol. El puertorriqueño lamaba la atención con sus pinceladas a la defensiva, aportaba toques de bola clave y contaba con un juego de pies preciso en la segunda base, posición que defendió por 17 temporadas en las Mayores.

Gran parte de la educación que recibió Alomar fue gracias a su padre, Santos Alomar, un exinfielder y coach, y su hermano Sandy Jr., quien fue convocado a seis Juegos de Estrellas como receptor. Al final de todo, la capacidad de Roberto a la defensiva era única.

Aquí un resumen de los 10 momentos de la carrera del Salón de la Fama:

1. Un hombre de otoño
16-23 de octubre, 1993

El mundo beisbolero estaba consciente de las habilidades de Alomar desde antes de su debut en las Mayores con los Padres a los 20 años. Pero expuso su talento al público durante la Serie Mundial de 1993. El boricua promedió .480 (de 25-12) en el triunfo de Toronto en seis juegos sobre Filadelfia, empujando seis carreras y anotando cinco. Su OPS fue de 1.159.

2. ¡Qué cambio!

5 de diciembre de 1990

Alomar fue parte de un cambio de cuatro jugadores entre los Padres y Azulejos que se concretó en las Reuniones Invernales de 1990. San Diego lo envió a él y a Joe Carter a Toronto a cambio del infielder dominicano Tony Fernández y el inicialista Fred McGriff. El canje beneficio a todos: Alomar tuvo cinco convocatorias seguidas al Juego de Estrellas con Toronto, Carter dio un histórico jonrón para ganar la Serie Mundial de 1993, Toronto volvió a adquirir a Fernández a tiempo para que fuera parte de ese título y McGriff dio 30 o más cuadrangulares en sus primeras dos campañas completas con San Diego.

3. Azulejo por siempre

1991-1995

La carrera de Alomar despegó después del mencionado cambio. Él y Carter ganaron anillos de Serie Mundial en años consecutivos (1992-1993). Habiendo alcanzado el nivel de estrella por primera vez en 1990, Alomar fue convocado a los siguientes 11 Clásicos de Mitad de Temporada. Aunque luego jugó con los Indios, Orioles, Medias Blancas, Mets y Diamonbacks, siguió siendo un Azulejo de corazón. Toronto retiró su camiseta 12 luego de ingresar al Salón de la Fama en el 2011.

4. Defensa de oro

1991-1996, 1998-2001

Alomar ganó 11 Guantes de Oro por su excelencia a la defensa. Tuvo una racha de 104 juegos consecutivos sin cometer error en la intermedia en 1995, estableciendo un récord para la Liga Americana

5. Cañonero oportuno
11 de octubre de 1992

Alomar tenía un poder respetable y terminó su carrera con 210 jonrones en la temporada regular. Pero en un juego en particular, logró una de sus hazañas más memorables con Toronto. Dio un jonrón de dos carreras en la novena entrada ante el imponente Dennis Eckersley de los Atléticos, que sirvió para empatar 6-6 el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Toronto terminó ganando en 11 innings para tomar ventaja en la serie de 3-1, que terminarían ganando. Fue el Jugador Más Valioso de la serie.

6. Cuenten con él

1991-1993, 1996-1997, 1999-2001

Alomar respondía en situaciones de apremio. Promedió .313 con 33 impulsadas en 58 juegos de postemporada en su carrera.

7. Tremenda combinación (dos veces)

1996-1998, 1999-2001

Su paso por la agencia libre lo llevó a un período de tres años entre Baltimore y Cleveland, en donde se juntó con dos de los mejores campocortos de la historia: Cal Ripken Jr. y el venezolano Omar Vizquel. Junto a cada uno, Alomar estuvo dos veces entre los mejores cinco en doble matanzas completadas como intermedista.

8. Resaltó entra las estrellas
7 de julio de 1998

Alomar estuvo impresionante en el triunfo de la Liga Americana sobre la Nacional 13-8 en el Coors Field, llevándose el premio de Jugador Más Valioso. Se fue de 4-3 con un cuadrangular en la séptima entrada ante Trevor Hoffman de San Diego y se robó una base.

9. Una segunda base de lujo

1988-2004

Alomar está entre los líderes históricos en la intermedia en varias categorías, incluyendo juegos (2,322), dobles (497), hits (2,687), carreras (1,486), asistencias (6,524) y doble matanzas (1,407). Como bateador ambidiestro terminó su carrera con promedio de .300.

10. Legado innegable

2010-2011

Le faltaron ocho votos para ingresar al Salón de la Fama en su primer año de elegibilidad. El porcentaje que recibió (73.7%) fue el mayor para un jugador que no alcanzó el mínimo de 75%. Se especuló que el puertorriqueño fue castigado por haber estado envuelto en el incidente en donde le escupió al umpire John Hirschbeck. Alomar ingresó a Cooperstown al año siguiente, recibiendo el 90% de los votos. (GG) (Tomado MLB.com)