Connect with us

Más de Honduras

Los árbitros somos los hijos pródigos del fútbol: Melvin Cruz

No solo un árbitro internacional sufre calamidades y falta de apoyo durante la pandemia del Covid 19, sino varios, anteriormente lo dijo el talangueño Óscar Moncada y ahora lo ratifica Melvin Cruz, quien lamenta que todos estén en total abandono de parte del Colegio y la Comisión Nacional de arbitraje, lo que los ha obligado a buscar ocupaciones para ganarse la vida, tal como lo vive personalmente al dedicarse a la venta de frutas y vegetales para conseguir el sustento diario de su familia.

Padre de tres hijos, relativamente pequeños, Cruz en pláticas con Diario Más contó con orgullo su historia, la que ha cambiado por la pandemia del Covid-19, ya que debió buscar el sustento de su familia porque no pudo más, cinco meses sin ingresos es difícil de sobrevivir en estos tiempos: “aparte del arbitraje nos dedicamos a la venta de carros, además junto a mi hermano David (árbitro central), le damos mantenimientos a los expresos americanos de San Pedro Sula, pero la pandemia no nos permite eso, por lo que no quedó otra opción que buscar ganarnos la vida vendiendo frutas, lo que me permite seguir adelante”, relató.

El asistente internacional desde el 2010 asegura que lo más importante en este momento es su familia y que hará lo que sea. ya que tiene dos niños pequeños.; “la mayor ya está en el colegio (15 años), el otro tiene 5 años y ya va al kinder, por ellos tengo que buscar ganarme la vida para educarlos bien e incluso los tengo en escuela bilingüe para que no sufran lo que yo padecí en el tema del arbitraje, ahora el saber inglés es una necesidad y quiero lo mejor para ellos y si tengo que sacrificarme, lo haré”, dijo orgulloso.

Cruz, quien lleva 247 partidos en Liga Nacional y cinco finales trabajadas no le da pena contar como se le ocurrió la idea de sobrevivir en plena pandemia del covid 19, mientras otras personas esperan que del cielo les caiga ayuda:”Dios no desampara a nadie, un amigo nos ofreció traer piñas a vender y junto a mi hermano comenzamos con la venta que ha sido buena para estos tiempos de crisis. Mis clientes que son mis vecinos de la Residencial Palo Verde, me dijeron que porque no traía de otras frutas, les hice caso y ahora tengo bien surtido”, agregó.

El abanderado internacional no negó su alegría de llevar el sustento diario, sabe que la vida es de luchar y luchar: “ningún negocio da grandes ganancias en este momento, pero si me está ayudado a salir de mis compromisos en mi casa, no es fácil estar de brazos cruzados en estos tiempos de crisis y a pesar de la pandemia salimos a la calle a buscar el pan de cada día de mi familia con todas las medidas de bioseguridad para no enfermarnos ni contagiar a los clientes”, dijo.

El árbitro vende frutas en San Pedro Sula, por mientras se reactiva el fútbol.

Un tema que disgusta y reciente no solo a Melvin Cruz sino a la generalidad de los árbitros es que siempre son juzgados por sus errores, pero nadie se preocupa de su bienestar: “a los árbitros nos exigen más, pero somos los abandonados del fútbol o los hijos pródigos, ni el Colegio ni la Comisión de Arbitraje, mucho menos la FENAFUTH se han preocupado por sus árbitros en esta pandemia, sobre todo a los internacionales y nacionales, en este momento no existimos”, declaró tristemente.

A pesar de esos sinsabores, de a falta de motivación por falta de apoyo, Melvin Cruz asegura que no dejará el arbitraje ya que lo lleva en su corazón: “yo sigo en el arbitraje porque me gusta el ambiente del fútbol, para mi es lo mejor que me ha pasado, lo que sí critico es la falta de apoyo de las autoridades, es totalmente nulo en un momento tan complicado como este”, agregó

Con 15 años de trayectoria, Melvin Cruz es uno de los silbantes experimentados de la liga.

ÁRBITRO DESDE 2005
El también asistente internacional se mostró triste porque recientemente falleció la persona que le motivó a seguir dentro del arbitraje nacional: “en 2005 don Norman Rodríguez me apoyo en todo, por él seguí en el arbitraje, pero lamentablemente falleció por la pandemia en Puerto Cortés. Lo más doloroso fue no acompañarle a su vela y su entierro”, dijo tristemente.

Cruz rápidamente fue en franco ascenso ya que, desde el 15 de enero del 2008, que debutaba en Liga Nacional fue considerado en los partidos más importantes de las temporadas siguientes: “mi debut fue en el estado Olímpico en un duelo Marathón-Platense. Hicimos un buen trabajo con Óscar Moncada, Rafael García y Marlon Muñoz, de allí en adelante todo ha ido bien porque a los dos años ya me nombraron internacional, gafete que he mantenido estos 10 años”, aseveró.

Finalmente envió un mensaje a todos los hondureños creyentes en Dios: “crecí asistiendo a la iglesia y por eso hoy le digo, Dios no desampara a nadie. Estos tiempos difíciles son pruebas para el ser humano que debe buscar acercarse más a Dios. Uno no se acuerda de Él cuando todo le va bien en el trabajo y tiene buena salud. Nos olvidamos de Dios sin reconocer que por Él estamos vivos y con salud. Esta ingrata enfermedad nos debe de servir para reflexionar y volvernos más El y para valorar lo bonito que es la vida”, concluyó (GG).

Comentarios

Recomendamos - Más de Honduras