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Ex jugadores de Victoria recuerdan con nostalgia título de 1995

En comparecencia virtual en Deportes TNH, Roberto Carlos “Chato” Padilla y el tico Floyd Anthony Guthrie recordaron con nostalgia el título que le arrebataron al Olimpia en la final del torneo 1994-2995 en el propio estado Nacional de Tegucigalpa, gracias al gol de visita que hizo el recordado Enrique Centeno Reneau (QDDG).

“Son momentos imborrables de la vida, hicimos una gran hazaña, pero nos preparamos para ello, nuestro entrenador Julio González nos dijo que mentalmente deberíamos llegar fuertes, el equipo era nuevo, pero con jugadores de jerarquía como Raúl Martínez Sambulá, Renán Aguilera, José García, Erick Fú, Álvaro Izquierdo, Miguel Güity y otros. Los jóvenes como Quique Reneau, Javier Martínez y yo nos pusimos a tono de los veteranos y sacamos nuestra casta y garra de jaiba brava para ganar esa copa”, recordó elex portero Padilla.

Agregó que la llegada de Floyd Guthrie y del colombiano Juan Reyes Grueso les dio la fortaleza para encarar la liga antes los grandes del país: “eliminamos contundentemente al poderoso Motagua, igual pasó en la triangular con Real España. En toda la liguilla sólo perdimos en Tegucigalpa contra Olimpia, pero lo derrotamos en casa y ya en la final la jugamos de igual a igual. Estábamos muy bien incentivados económicamente, con mejores premios que Olimpia. Don César Nasthas y Carlos Arturo Fiallos y demás directivos nos hicieron sentir que los grandes éramos nosotros y por ello sabíamos que podíamos ganar y gracias a Dios que se dio, por eso lo primero que hice fue agradecerle antes de ir a celebrar con el grupo”, recordó emocionado el también ex portero de Vida y Real Maya.

Por su `parte el mediocampista tico, Floyd Guthrie recordó la forma en que llegó a Honduras, ya que fue algo casual; “vine por la insistencia de Nicolás Suazo y Carlos Arturo Fiallos, yo estaba jugando en el Sport Herediano y en un juego ante la Liga Deportiva Alajuelense me lesioné el tobillo, debía reposar, pero me insistieron en venir a Honduras, al final acepté, pero con miedo. Me puse en manos del quinesiólogo Nango Martínez quien a base de masajes me curó y pude jugar sin problemas y así hacer campeón a un equipo que llevo en el corazón, por el grupo humano que armamos, por su afición, dirigentes y por una ciudad tan linda como La Ceiba”, dijo.

El tico que solamente jugó esa liguilla con los ceibeños dijo que el buen paso por Victoria le sirvió de trampolín para llegar al Correcaminos de México, aunque ya lo habían sondeado desde que jugaba en Turrialba: “fue una bendición venir aquí, viví tantas cosas incluso recuerdo una fuerte entrada de Mario Peri que casi me rompe la pierna y me levanté enojado y le dije al árbitro sus cosas, me tuvieron que calmar mis compañeros a calmarme para que no me expulsaran. Yo a mis ex compañeros los veo como una familia, es más, extrañamos mucho a los que ya partieron como “Quique” Reneau, Geovani Alarcón, Fernando Walter y Desiderio López. Todos éramos una familia que se ganó el título en base a fe y determinación, porque no es fácil jugar con casi 40 mil personas en contra, nos paramos muy bien, marcando la historia del club y del fútbol hondureño”, concluyó. (GG).

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