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En Honduras comiendo baleadas y pollo frito ajusta para ser futbolista: Álvarez

Kevin Álvarez, defensor internacional del IFK Norrköping de Suecia, hizo un fuerte comparativo en el programa “Dueñas del Balón” entre el fútbol hondureño y el europeo, aduciendo que la cultura y alimentación son polos opuestos y que por eso no tenemos el profesionalismo que se necesita para triunfar en el extranjero.

“En Honduras solo se necesita como un par de comer baleadas o una porción de pollo frito y un refrescos para cumplir con los entrenamientos, ese el nivel de nuestro profesionalismo, pero en Europa debes alimentarte bien, ensaladas y agua, comidas sanas sin azúcar. Es un claro ejemplo que ellos cuidan su cuerpo, todas esas cosas uno las hace posible si se mete en esa disciplina. Un claro ejemplo es el de Emilio Izaguirre, quien sigue la misma dieta ahora en el país, porque es un estilo de vida que uno debe seguir, “, dijo.

El ex mundialista Sub 17 y Sub 20 y ex Olímpico, reconoce que no ha sido fácil para él vivir y jugar en Europa, pero no se doblega y sigue luchando por sus sueños: “salir al extranjero muy joven no es nada fácil, por el cambio de cultura, la Liga, otra ideología. En el primer año todo fue complicado porque solo jugué un partido, pero salí en muchos en lista. Esta temporada seguimos igual, pero no me caigo, voy a seguir luchando por mis sueños, el técnico habló conmigo que tendré más participaciones, las esperaré y aprovecharé”, reconoció.  .

Álvarez ha quedado impresionado por el profesionalismo que muestran los jóvenes futbolistas en Suecia y es que según cuenta es un ritmo futbolero de toda Europa: “usted ve aquí que a las inferiores les dan la misma importancia que al primer equipo, todos andan con la misma indumentaria, todos con buzo, sweater, motivándolos a estar preparados para el gran salto, ya que no es raro ver a jóvenes compitiendo en Champions o Europa League desde chicos, mientras en Honduras a esa edad andamos mendigando que un club nos ponga a prueba ya sea en las reservas o el primer equipo”, agregó.

Por el momento uno de los pocos legionarios europeos que nos queda luchando por sobrevivir en una liga que muchos ven de menos, pero de muy buen nivel, trabaja el doble porque sabe que en la parte física sus compañeros le llevan algo de ventaja: “voy a doble horario al gimnasio, el físico de todos mis compañeros es imponente, trato de no dar ventajas, por eso debe esforzándome más para seguir buscando mis sueños y anhelos lejos de mi familia”, concluyó. (GG).