Connect with us

Béisbol

Se fue un gigante del béisbol hondureño, “Tripica” Vázquez

Uno de los más grandes mentores del béisbol nacional de todos los tiempos, entregó la noche del lunes, su alma al Divino Redentor, luego de que los últimos años la cruel enfermedad de la diabetes mermó su gran actividad física que le caracterizó su vida.

El béisbol nacional está de luto, el maestro de generaciones Armando “Tripica” Vázquez rindió la jornada de la vida y a pesar de que muy poco se le reconoció en vida por las autoridades deportivas dejó un legado grande en el rey de los deportes que hoy reconocen sus viejos alumnos promovidos desde las ligas menores y luego a nivel mayor.

Fue un hombre humilde, sencillo, pero muy directo que siempre hizo las cosas como se debían, trabajando a conciencia y con detalles para que sus pupilos fueran buenas personas y enormes peloteros, laborando junto a sus otros colegas de la época como Adolfo “Chofa” Díaz, Othy Galo, entre otros, promoviendo jóvenes peloteros de barrios y colonias de Tegucigalpa.

Una foto del Olimpia de los años cincuenta, allí estaba el gran “Tripica” Vázquez.

Como pelotero se formó en el centenario Olimpia de Béisbol de la década de los cincuentas, donde jugaba habitualmente como jardinero central. Después jugó en otros equipos como Guadalupe, Indios de Lempira y Bancapi en una época gloriosa de nuestro béisbol.

Ya como mentor fue de los impulsores de la recordada liga menor de béisbol Horacio Chito Reina.
Fue creador de la Academia de los Orioles que primero tomó el nombre de barra de los 16 y luego Chevron, para después formar esa gran novena oropéndola con el apoyo del empresario Jacobo Kattan y el Banco Sogerin.

Posteriormente montó su último gran proyecto, los Nacionales, patrocinados por don Emilio Larach, un equipo modesto y luchador en la Liga Mayor donde jugaba su hijo Héctor Tico Vázquez. Sus otros hijos Eduardo “Guayo” Vázquez, jugó para FAH y Medias verdes pero falleció en un accidente, mientras Carlos se fue a Estados Unidos a una academia donde jugó béisbol, recordando los conocimientos de su padre.

También como gran mentor tuvo intervenciones en selecciones nacionales donde dejó un gran legado, enseñando lo que bien aprendió y desarrolló en su vida beisbolera.

La vida de don Armando fue llena de éxitos en el béisbol que resulta corto el espacio para homenajear a un personaje que le hizo tanto bien a este deporte, en paz descanse y que Dios proteja su alma, destacado quijote del rey de los deportes en Honduras. (GG)

Recomendamos - Béisbol

s