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Tuchel, itinerario del técnico que hace soñar a París

Desde su pueblo de Krumbach, Thomas Tuchel ha recorrido un largo camino hasta convertirse en entrenador del París SG. Pero a los 45 años, el técnico alemán quiere seguir “creciendo”, y ello pasa por un buen papel en la Liga de Campeones.

Fino estratega y formador de jóvenes por un lado, su autoritarismo y su escaso palmarés juegan en su contra. Cuando Tuchel fue nombrado el pasado verano boreal al frente del PSG, los aficionados del club galo no sabían si mostrarse optimistas o decepcionados. Pero hoy todo es alegría en el club de la capital y de la mano de ‘TT’ el Parque de los Príncipes sueña más que nunca con la ‘Orejona’, antes de la vuelta de los octavos de final contra el Manchester United el miércoles.

“Soy muy feliz, puedo crecer con los chicos, aprender, mejorarme a mí mismo. Ellos son muy profesionales y yo doy lo máximo y ellos también cada día”, explicaba en febrero.

Quinto técnico desde que el PSG está en manos cataríes (2011), Tuchel no cuenta con la experiencia como jugador de Laurent Blanc ni de Antoine Kombouaré, ni con las tres ‘Champions’ de Carlo Ancelotti o las tres Europa League de Unai Emery.

Su modesta carrera como defensor se limita a unos partidos en segunda división con los Stuttgarter Kickers entre 1992 y 1994, pero esa experiencia le mostró el camino a los banquillos: en Ulm, en 3ª división, se cruzó con el técnico Ralf Rangnick, quien se convertiría en una de sus principales influencias.

– ‘Un experto del juego’ –

Rangnick, actualmente al frente del Leipzig, es “muy importante para mí”, confesó Tuchel. Es él quien permitió a ‘TT’ hacerse cargo del equipo Sub-14 del Stuttgart en el año 2000, cuando los problemas en su rodilla le obligaron a retirarse con 25 años.

Pero su amistad va más allá de una oportunidad puntual; Tuchel tomó de su maestro algunas ideas, como la presión defensiva muy adelantada o el juego de transiciones ultrarápidas.

En el Stuttgart pasaron por sus manos los futuros internacionales alemanes Mario Gomez y Sami Khedira, pero fue en la cantera del Augsburgo donde Tuchel forjó sus métodos y su personalidad.

“Fue entrenador durante diez años sin que nadie lo conociese. Sin embargo, todos los que lo rodearon ese tiempo dicen que fue un experto de juego increíble”, afirma a la AFP Markus Kaufmann, autor del libro ‘Thomas Tuchel: faire grandir Paris” (Thomas Tuchel: engrandeciendo París).

“Él no está obsesionado con ganar la Liga de Campeones, sino con construir grandes equipos y tratar de darles una identidad importante”, prosigue.

– ‘Gegenpressing’ –

Pero es en el Maguncia de la Bundesliga (2009-14), donde sucede a Jürgen Klopp, y después en el Borussia Dortmund (2015-17), donde adquiere reconocimiento internacional.

Flexibilidad táctica, defensa alta para salir rápido a la contra defiende el ‘gegenpressing’, mucha energía, entrenamientos exigentes pero lúdicos, el acento sobre la “fuerza colectiva” del grupo, del que se muestra cercano.

“Tuchel posee un poco de todo lo necesario para ser entrenador de alto nivel”, decía de él el director del Maguncia Christian Heidel, citado por Kicker en 2015.

“En Maguncia, aunque no tenía mucha posesión del balón, hacía un fútbol con mucha energía, con mucho dinamismo en la presión. En Dortmund, era una energía diferente, con jugadores muy jugadores. Un poco como el City de (Josep) Guardiola hoy, analiza Markus Kaufmann.

Porque Tuchel también se inspiró en la figura de Guardiola, con el que coincidió en el campeonato alemán cuando el técnico catalán dirigía al Bayern Múnich (2013-16).

Su salida del Dortmund, en 2017, no fue del todo cordial a pesar de una Copa alemana ganada, lo que le granjeó fama de técnico problemático.

Pero en París su prestigio está por las nubes. “Me encanta entrenar a jugadores como Dani Alves o ‘Gigi’ Buffon, es un regalo para mí (…) Jugadores como Ángel Di María han jugado en grandes clubes, es bueno para mí para crecer”. AFP.

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