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Mundial Rusia 2018

Las 5 tristes notas del último samba en Kazán

La salida de Brasil del Mundial de Rusia quedó sentenciada en detalles que no fueron atendidos a tiempo y que fueron muy bien aprovechados por Bélgica para avanzar a las semifinales.

De la evaluación amplia que tendrá que hacer Tite, saltan a la vista 5 claves para comenzar a explicar la eliminación pese a que la campaña comenzaba a ilusionar al país del samba.

.1. NEYMAR, UN PASO ADELANTE, DOS ATRÁS

“Es mi Mundial”, dijo una y otra vez y por eso apostó todas las fichas sin tener en cuenta que la ruleta rusa ofrece más opciones.

Europa no le importó, quería el mundo, y por eso Neymar abandonó al PSG y se refugió en Brasil para preparar su función más ambiciosa. Desoyó las recomendaciones de los médicos del club y optó por operarse según el plan de los especialistas de su entorno.

Noventa y ocho días permaneció en el dique seco.

A territorio ruso llegó el 12 de junio lejos de su forma habitual, pero tuvo inmunidad, lo quisieron, lo esperaron, lo defendieron, lo justificaron.

Pero él ni la comisión técnica nada pudieron hacer contra el VAR, que puso en evidencia el amplio repertorio teatral que tenía el jugador para impresionar al árbitro.

Dos mundiales, 10 partidos y 6 goles después, el jugador de 26 años pierde de vista la corona de mejor jugador del mundo que le sigue siendo esquiva. El tercer intento debe ser en Catar, cuando con 30 años y quizá ya no tenga la competencia de Lionel Messi quien recién cumplió 31, y Cristiano Ronaldo, de 33.

.2. TITE PASÓ DE LA CADENCIA A LA FALTA DE COMPÁS

El seleccionador brasileño repitió un discurso de apoyo incondicional a tres jugadores muy criticados por la prensa.

A Gabriel Jesús, el 9 sin gol, aguantó durante los cinco partidos jugados porque, según explicaba, correteaba a sus rivales en una función de primer defensor y le abría espacios a Neymar.

Al extremo Willian quiso rebautizarlo como ‘Foguetinho’ (‘Cohetito’) con tan mala pata que el del Chelsea apenas produjo chispitas de buen fútbol.

Y apostó por Paulinho, un mediocentro del que se escucharon durante el Mundial reiteradas versiones sobre su inminente salida del Barcelona atraído por otra millonaria oferta de China pero al que poco fútbol se le vio.

De todos los partidos fue sustituido y al de la despedida llegó sin entrenarse por su evidente baja forma física.

En medio del naufragio del viernes, Tite prescindió de estos tres jugadores y recurrió a Roberto Firmino, que tan buenas sensaciones daba cada vez que entraba en la cancha. Ya las prestaciones de Douglas Costa y Renato Augusto hicieron pensar en que el entrenador tenía en el banquillo muchos más ahorros de lo que se creía.

.3. EL PESO DE LOS AUSENCIAS

El banquete que se dio Eden Hazard por la banda derecha de Brasil, la horrible noche que Fernandinho comenzó a vivir con un autogol y que empeoró al no encontrar caminos en una cancha poblada, y el confuso rol que debió cumplir un intermitente Marcelo dejaron en evidencia que ciertos jugadores no pueden ser olvidados.

Sin Daniel Alves, con 38 títulos el más ganador de la historia del fútbol, la custodia de la banda derecho quedó hipotecada a Danilo, pero las lesiones que a la postre condenaron al del Manchester United dejaron el puesto servido al casi desconocido Fagner, una víctima de la magia de Hazard.

La suspensión por acumular dos tarjetas amarillas sacó del partido a Casemiro, el versátil centrocampista que es señalado por muchos expertos, entre ellos Luiz Felipe Scolari, como el jugador más importante de Brasil, por encima de Neymar.

Y al parecer el nombre de Marcelo pesó más al elegir al marcador de la banda izquierda sin tener en cuenta que el aplicado Filipe Luis, menos mediático, desempeñó con solvencia el cargo mientras el del Real Madrid se recuperaba de un espasmo en la columna.

En Kazán, Marcelo no marcó su banda donde Romelu Lukaku hizo trizas a Miranda, intentó ser extremo y falló como delantero.

.4. LA ESTRELLA QUE PRONTO SE APAGÓ

Cuando la esperanza escaseó, Philippe Coutinho apareció como refuerzo de caballería para salvar a Brasil. Hizo el primer gol en un tibio debut 1-1 con Suiza y abrió la lata en la victoria agónica por 2-0 sobre Costa Rica.

De ambos partidos salió como figura máxima y la atención de la prensa comenzaba a concentrarse en él mientras Neymar por su parte se tornaba inconveniente con sus polémicos enfrentamientos con los árbitros, los rivales y hasta sus mismos compañeros.

El del Barcelona cedió todo el protagonismo a Neymar que se aportó de la escena en el partido de octavos de final y tan solo aparición para filtrar un balón elevado para Renato Agusto marcar el descuento que dio una tenue esperanza a Brasil ante Bélgica.

.5. NÚMEROS QUE CONFUNDEN

Brasil llegó a los cuartos de final con un balance de tres victorias en línea y un empate, siete goles a favor y apenas uno en contra, que le tornaba la defensa más sólida junto a la de Uruguay.

En conjunto habían rematado 103 veces a la portería rival pero se fue de vuelta a casa con el déficit de haber acertado solo ocho en cinco partidos. Y de esos goles, uno lo marcó el central Thiago Silva, otro el mediocentro Paulinho y uno más su compañero de posición Renato Augusto. El 9 titular, Gabriel Jesús, no balanceó las redes pero sí el sustituto Roberto Firmino.

Y peor, después de 26 partidos en la era Tite, que comenzó hace casi dos años, Brasil asustaba con 20 triunfos, cuatro empate y solo una derrota, en un amistoso con Argentina.

Y resulta irónico que la noche en que sufrió su segundo tropiezo, esta vez en un partido oficial, se despidió del Mundial. EFE

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