Denovan Torres, el joven que nació para ser portero
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Denovan Torres, el joven que nació para ser portero

Un tipo de 1 metro 95 centímetros de estatura camina a paso lento con una pelota de fútbol en la mano, un silbato colgado, tras de él un niño de 6 años, guantes en mano, medias arriba de la rodilla e indumentaria de futbolista, le sigue como quien camina tras un sueño sin importar los rayos inclementes del sol o la lluvia, él sabe que esa ruta lo va llevar a la gloria.

Esa postal se repitió por varios años en la comunidad de Las Vegas, Victoria, Yoro, en temporada de clases era un solo horario, pero en vacaciones la imagen se repetía dos veces diarias. El maltratado campo de fútbol era testigo como esos personajes alimentaban un sueño en base al trabajo y a ilusiones.

El tipo grande de casi dos metros, responde al nombre de Ramón Galileo Torres, hombre amante del fútbol, pero cuyas condiciones no le dieron para destacar en el deporte rey.

Achique, saque con los pies y las manos, juego aéreo, trabajos de reacción, eran algunas de las tareas que se le encomendaban al menor.

“Ese Galileo está loco” eran algunas expresiones que se escuchaban en la localidad, pero hoy el tiempo le ha dado la razón al hermano de Bayardo Torres, aquel zaguero que en los 80 jugará para Olimpia, Vida y Broncos.

El pequeño no es otro que Denovan Galileo Torres Pérez, actualmente portero de Marathón que el fin de semana fue figura para que su equipo asumiera el liderato del Clausura.

“Mi papá me hizo portero, le debo a él que desde pequeño me empezó a formar como arquero, él no pudo triunfar en el mundo del fútbol, sin embargo, conmigo fue especial desde pequeño y me enseñó todo lo que sabía, creo que nací para ser arquero”.

“Mi viejo es mi inspiración en el fútbol, terminada la escuela y me llevaba al campo a entrenarme, de verdad que ahora recordar esos tiempos es bonito porque los tengo grabados en mi mente, él fue quien me consiguió con sus amigos una posibilidad de ir a una sub 17”, relata emocionado el arquero verde.

“Elegí ser portero justamente por mi padre, siempre me decía que era una posición bonita, y era entrenamientos a doble horario, así que tenía que gustarme”.

“Siempre recuerdo con cariño mis amigos, la escuela, a toda mi familia, los entrenamientos con el viejo en esa cancha de las Vegas, Victoria, Yoro, la verdad que son momentos inolvidables”.

“Victoria, Yoro, es un pueblo de gente trabajadora, muy humilde y para mí es un orgullo representarlos y espero que más gente del pueblo llegue a Liga Nacional porque hay mucho talento”.

“Me estoy consolidando en el equipo, luego de eso mi aspiración es llegar a la selección, pero hay que ir despacio, sin prisas”.

“A pesar que en mi familia son muy famosos los apodos, por ejemplo, a mis tíos les llamaban los “Torrones” por el apellido y por su alta estatura, sin embargo, yo nunca tuve un sobrenombre”.

“El momento más complicado fue cuando venía jugando y con la llegada de José Calderón, fui al banco y eso me dolió mucho, me fui a Honduras Progreso, pero Víctor Coello, no me dejó ir, me apoyo mucho”.

“Siempre antes de cada parido hablo con papá, me aconseja que no invente, que no me agrande, que siga igual, que eso es lo que me va llevar lejos”.

“Estoy muy agradecido con el entrenador, Héctor Vargas, con los compañeros porque, aunque a veces me equivoque, siempre me respaldan y con toda la gente de Marathón que confió en mí”. (Rigo Rivera).

 

 

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