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De Todo Un Poco

El “Loco Gatti” hondureño y su fábrica de porteros

En Tegucigalpa, desde hace unos años, funciona una fábrica de producir porteros. Tiene su propio espacio y estilo, bajo el mando de Nery Barahona, quien es conocido como el “Loco Gatti”.

En las diferentes canchas de la capital Nery “Gatti” fue conocido por sus grandes reflejos, alocada y colorida vestimenta, además de su gran pasión por el fútbol, ahora es muy admirado por su labor altruista de enseñar sus conocimientos de forma gratuita a sus alumnos de todas las edades.

Este peculiar personaje era la sensación cuando militaba para los equipos Federal, Fluminense y Melgar, de la segunda división, aparte de muchos clubes de las diferentes ligas burocráticas de la capital.

Barahona, confiesa que en su época de jugador era gran admirador del portero argentino Hugo Gatti, un peculiar guardameta que llamaba mucho la atención por su forma de jugar, fuera del área, de realizar saques de banda dejando sola la portería y de  su colorida vestimenta.

“Siempre admiré a Hugo Gatti y por eso jugaba con el pelo largo, usaba cinta en la cabeza que combinaba con mi uniforme, utilizaba las calzonetas largas, yo implementé esa moda acá, imitaba lo que él hacía en su forma de juego”, relata Barahona.

MALO PARA JUGAR

Oriundo del famoso barrio La Guadalupe de Tegucigalpa, Nery hace un túnel en el tiempo para recordar que en su niñez, cuando jugaba las potras en las calles, y confiesa que era malo jugando con la pelota en los pies y por eso se inclinó a jugar de portero.

“Me gustaban las potras y comencé a los ocho años a jugarlas en el barrio La Guadalupe,  Morazán y La Pagoda,  era malo con la pelota y por eso me incliné a jugar a la portería, me obsesioné tanto que yo solo me ponía a lanzarme sin importar que me raspara los brazos”.

Ese deseo de demostrar que era el mejor en el marco lo llevó a integrar las filas del equipo Federal, desde la infantil hasta llegar a segunda división.

PREPARADOR DE PORTEROS

Además de sus pasos como futbolista, Nery Barahona también tuvo su época como entrenador de porteros, función que ejerció en el equipo Real España de primera, y en dos procesos de selecciones sub-17 bajo las órdenes de los entrenadores Carlos Ramón Tábora y Óscar Salgado.

“Yo he sacado varios cursos, el primero lo hice con José Cruz Arteaga, otros en El Salvador y varios con Roy Posas, quien para mí es el mejor del país en su campo”.

“Trabajando en Real España tuve como alumnos a los porteros Milton ‘Chocolate’ Flores, Júnior Morales, Maximiliano Padilla, entre otros, y en la selección sub-17 a Yull Arzú, Stalin Zavala y otros, fue lindo trabajar en esa área, pero no volví a tener oportunidad”.

LA FÁBRICA DE PORTEROS

Actualmente Nery Barahona, junto a otros amigos, tiene una escuela de porteros llamada “Nery Gatti”, donde entrena y forma a niños, jóvenes y adultos de la capital de forma gratuita y las clases las imparte en el estadio Emilio Larach de la populosa colonia Kennedy.

“La escuela de porteros la iniciamos en 1986, en las instalaciones de La Isla, luego estuvimos en los campos del Infop y ahora damos las clases en el Emilio Larach, la misma es abierta a todos los  que quieran ser porteros, no cobramos, lo hacemos como una labor social y porque nos gusta”.

“Mucha gente me critica porque lo hacemos gratis, no me importa yo tengo mi trabajo, y mi deseo es transmitir mis conocimientos, lo hago por apartar a los menores de los malos caminos y también les exigimos buenas calificaciones”.

Barahona, resalta que el fútbol hondureño carece de buenos porteros y la causa es porque los niños no tienen la formación adecuada para el puesto, pues él ha notado que en los equipos de ligas menores los porteros entrenan normal con el resto del grupo.

“Yo busco transmitir a mis alumnos mis conocimientos, en Honduras no tenemos porteros porque no hay una escuela que se dedique a formarlos, en las ligas menores solo los ponen y ya, no les dan fundamentos, y es lo que hacemos nosotros”. Por: Marcial TORRES XATRUCH. @marcialxatruch

 

 

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