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Los antisociales no deben estar en los estadios, su lugar está en la cárcel

Hablamos, hablamos…

Por: Jairo LANDA

Lo he dicho y lo reitero. Esos inadaptados que tiran portones, que atentan contra un árbitro, un futbolista o alguien que no le va a su equipo, no pueden ser considerados amantes del fútbol, son simplemente delincuentes comunes que aprovechan lo que genera el deporte rey para sembrar la zozobra en un pueblo que lo que más necesita es paz.

Lo que se vio el miércoles por la noche en el estadio Francisco Morazán de San Pedro Sula, no puede ser considerado más que como un acto de vandalismo, que no debe quedarse sin castigo.

Las cámaras de televisión dejan al descubierto la identidad de los delincuentes que no respetan la autoridad.

Lo menos importante acá es si el árbitro se equivocó o no en la sanción de un penal, lo trascendental es estos antisociales disfrazados de aficionados se sientan con el derecho a poner en riesgo la vida de los demás con acciones que avergüenzan al fútbol y al país.

Voy a coincidir con algunos que creen que fue una ligereza de la Liga Nacional programar partidos con aficionados cuando el país atraviesa una crisis política, pero que nadie me venga a decir que el accionar de los supuestos aficionados verdes tiene justificación alguna, es simplemente un acto delincuencial y así hay que verlo y entenderlo.

A la policía le faltó valor para frenar a los inadaptados que se aprovecharon del momento de duda de los uniformados para invadir el terreno de juego, la autoridad tenía que hacerse sentir y contenerlos, todos deberían haber pasado la noche en una cárcel y deberían estar siendo juzgados por atentar contra la vida de los demás.

Ojo, pero no me extrañaría que si la policía hace su chamba (evidentemente no la hizo), más de alguno hubiese salido a ponerse del lado de los facinerosos, suele pasar a menudo.

Directivos y gente de Liga Nacional, está comprobado, las barras bravas en nada les aportan a los clubes, Motagua ha tenido que pagar más de 20 mil dólares por comportamiento incorrectos de sus seguidores en competencias internacionales, Olimpia recientemente tuvo que cancelar 30 mil dólares por el mismo motivo y encima jugó y debe seguir jugando sin público en la Liga de Campeones de la Concacaf.

Entonces valdría la pena preguntarse, ¿es saludable seguirles permitiendo el acceso a los estadios?

Ahora mismo están frente a una gran oportunidad inmejorable para sentar un precedente que puede marcar la historia en el fútbol de nuestro país, todos estos antisociales que participaron en los actos vandálicos del miércoles en San Pedro Sula no deberían volver jamás a ingresar a un estadio de fútbol. Los antisociales no deben estar en los estadios, su lugar está en la cárcel.

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