Connect with us

Otros Deportes

Juan Martín del Potro sin entrenador, una torre sin constructor

El tenista argentino Juan Martín del Potro, ubicado en el puesto 32 de la clasificación mundial, anunció que tiene “apalabrado” a un entrenador que lo acompañará durante la próxima gira de cemento en medio de una temporada en la que las expectativas fueron mayores que los resultados.

Tal vez, la temprana eliminación en Wimbledon hizo que Del Potro abandonara la improvisación en el circuito para, después de dos años, contratar a un entrenador que lo ayude a revertir su gris presente.

Sin embargo, no se puede decir que la situación actual de ‘la Torre de Tandil’ sea mala.

Del Potro ocupa el puesto 32 de la clasificación de la ATP, lo que le permite ingresar a los Grand Slams como preclasificado y evitar choques con grandes jugadores en las primeras rondas.

Lejos de los flashes después de su regreso en 2016, su actual rendimiento no corresponde con la evolución que cualquiera hubiese imaginado para la ‘Torre de Tandil’.

El sprint final del mejor tenista argentino entre las Olimpiadas y la Copa Davis de 2016 demostró que en este deporte se puede romper todos los libretos y conseguir grandes resultados.

Ese año Del Potro tuvo victorias ante los mejores del mundo y obtuvo una sorprendente medalla de plata en Río de Janeiro, alcanzó los cuartos de final del Abierto de los Estados Unidos, ganó el ATP 250 de Estocolmo y conquistó la tan esquiva Copa Davis para Argentina.

Todo esto lo consiguió con un juego que se apoyó únicamente en su saque y en su derecha, a punto tal de evitar siempre el revés, el golpe que más sufrió sus operaciones en las muñecas.

Pero lo más insólito del gran regreso de ‘Delpo’ fue que lo hizo sin entrenador ya que desde 2015 transitó su carrera sin ‘coach’ tras el alejamiento de Franco Davín.

El panorama para la raqueta número uno de Argentina era inmejorable hacia finales de 2016, pero ‘la Torre’ empezó a temblar.

Comenzó la temporada con el objetivo de mejorar su condición física y por eso se ausentó del primer Grand Slam del año: el Abierto de Australia.

En aquel entonces, ‘Delpo’ expresó en Twitter su tristeza y deseó “volver en 2018” al campeonato oceánico.

En paralelo, Davín declaró al sitio web ‘puntodebreak’ que Del Potro iba a ser “el único capaz de bajar a los mejores este año”.

Pero se equivocó. Los resultados no acompañaron al tandilense de la manera que el mundo del tenis esperaba: perdió dos partidos con el serbio Novak Djokovic y uno con Federer sin demasiados sobresaltos en la gira de cemento.

En polvo de ladrillo, en el Masters 1000 de Roma tuvo buenas victorias pero, otra vez, el verdugo fue Djokovic.

En el mes de mayo, debido a la muerte de su abuelo, Delpo se retiró del torneo de Estoril y llegó a Roland Garros sin el rodaje que hubiese querido.

¿El resultado? El mismo de siempre, primer choque con un jugador de elite, esta vez el británico Andy Murray en tercera ronda, y ‘la Torre’ eliminada.

Llegó la gira europea de torneos sobre césped y Del Potro no disputó torneos previos a Wimbledon por problemas físicos.

Se esperaba una gran actuación del tandilense en estos torneos por sus potentes saque y derecha y su punzante slice de revés.

Sin embargo, Del Potro perdió en sets corridos ante el letón Ernests Gulbis, 539 de la clasificación, en la segunda ronda de Wimbledon.

Su juego se tornó previsible y, después de media temporada, ya no solo los jugadores top encontraron la fórmula para encerrar a ‘Delpo’ contra el revés y contrarrestar la potencia de su derecha sino que también lo hicieron los más retrasados en la clasificación, como Gulbis.

No es casualidad que Murray, Djokovic, Nadal y Federer, considerados los cuatro fantásticos, hayan decidido transitar el circuito bajo la tutela de grandes exjugadores.

El británico contrató al estadounidense Ivan Lendl, el serbio al ‘Kid de Las Vegas’ Andre Agassi, el español a su compatriota Carlos Moya y el suizo al croata Ivan Ljubicic.

¿Seguirá Del Potro esta tendencia y tendrá como entrenador a alguna vieja gloria del tenis?

Tras la derrota ante Gulbis, el tandilense indicó que tiene “apalabrado” como entrenador a un “exjugador extranjero”, pero no reveló su identidad.

Quien lo acompañe en el circuito tendrá que mejorar su revés, cuidar sus muñecas y su condición física porque el resto, talento y corazón, Delpo demostró tenerlo.

La tempranera eliminación en Wimbledon fue la alerta que recibió Del Potro para abandonar la improvisación y observar lo que hacen los ‘cuatro fantásticos’.

Si la tendencia actual se cumple y ‘Delpo’ contrata a un entrenador, lo seguro es que otra ‘Torre’ se construirá, nuevas sorpresas al circuito llegarán y esta etapa de 2017 quedará atrás. EFE

Deja tu comentario

Recomendamos - Otros Deportes