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Deporte Nacional

Carlos Fidel ‘Pupita’ Güity: ‘temor, solo a las inyecciones’

Cuando existe una tradición en una familia, ya sea en política, religión y deportes, siempre sobresale una persona o familia que por salirse de esa línea, le denominan la “oveja negra”, por no cuadrar con sus creencias y se pasa al otro bando.

Uno de esos casos que sobresalen de muchos, es del boxeador Carlos Fidel “Pupita” Güity, nacido en Nueva Armenia, una aldea del municipio de Jutiapa, viene de una familia netamente de futbolistas.

Su abuelo René Arturo David Martínez y su papá Carlos Güity Ávila, fueron jugadores del Vida de La Ceiba, Platense y Marathón. Además de ellos, son oriundos también Maynor Figueroa y Celestino Ortiz, entre otros.

SU ESPEJO
EL “MUÑECO” GONZALES

Consultado por qué se inclinó por el boxeo y por el fútbol como su padre y abuelo, “Pupita” Güity, dijo que “desde pequeño admiraba al “Muñeco” Gonzales, quien también es de mi pueblo”.

Y como yo era peleón en la calle – prosiguió- me fui interesando por el boxeo, aunque también me gusta bastante el fútbol, pero prefiero pelear, dijo entre carcajadas.

Aunque para ser boxeador, tuvo que pasar y soportar muchas regañadas y fajazos de su progenitor, quien quería que siguiera la tradición de ser futbolista.

“Para poder entrenar, tenía que jugarle la vuelta a mi papá, me escapaba y mi mamá me cubría todas las picardías que hacía, por eso amo a mi negra linda”.

LE DIO GUSTO AL PAPÁ

Pero cansado de entrenar a escondidas y de tantos regaños, “Pupita” decidió darle gusto a su papá, a quien apodan “Pupa” y se enroló en las reservas del Marathón.

“Estuve un año y era titular con el profesor Carlos “Chato” Padilla, pero cuando llegó Hermelindo Cantarero empezaron los problemas, si se perdía algo, -fue Güity-, si se quebraba otra cosa – fue Güity decía, entonces me cansé y para que el problema no pasara a más, decidí salirme y volver al boxeo”.

LLEGADA A TEGUCIGALPA

Aquí en compañía de su mamá.

Aquí en compañía de su mamá.

Para no continuar teniendo roce con su padre, “Pupita” decidió emprender una aventura a la capital, siguiendo a su gran amigo “Muñeco” Gonzales. “Yo apenas tenía 13 años, pero estaba decidido a hacerme boxeador”.

“Como era menor de edad, me vine al amateurismo, ahí me entrenaban los profesores René González y Geovanny Hernández, tres años después fue que me vine a la profesional, donde mi entrenador es Julián Solís”.

Pero el objetivo de Güity no solo era formarse como boxeador, sino como profesional, por lo que se inscribió en la escuela. Pero esa meta se vio truncada por una anécdota que todavía recuerda con gracia.

“Había una celebración del Indio Lempira y la maestra quería que yo saliera disfrazado como él, entonces yo le dije que no iba a disfrazarme, por lo que ella enojada me preguntó por qué, yo le respondía, -no voy a salir del Indio Lempira, porque él era indio y yo soy negro”.

TEÓFIMO LÓPEZ

“Pupita” Güity reveló que su máxima aspiración es llegar a ser campeón mundial y ganar mucho dinero para ayudarle a su familia, y aquellos que tienen metas en la vida.

“Yo vengo de una familia humilde, pero unida, donde me enseñaron principios y ayudarle a los que necesitan, eso nunca lo voy a cambiar”.

¿Qué significó el triunfo del hondureño Teófimo López, quien en su debut como boxeador profesional, al noquear al mexicano en Las Vegas, Nevada?

“Me sentí feliz y orgulloso, porque está representando al país, además ese gane nos abre las puertas a nosotros, ya que las promotoras del boxeo volverán a ver hacia Honduras y podríamos tener alguna oportunidad”.

GANCHO AL HÍGADO

Nombre: Carlos Fidel Güity Miranda
Apodo: “Pupita”
Admira a: Sugar Ray Leonard
Comida: Baleadas de mi madre
Equipo: Motagua y Barcelona
Amor de su vida: Salmita, su hermana menor
Temor: A las inyecciones. Prefiere una noqueada que estar frente a una jeringa.

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