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La columna de Nildo: Bajó el telón de las olimpiadas Río de Janeiro

Nildo Núñez

RÍO DE JANEIRO, Brasil. Telón final para los Juegos Olímpicos de Río. La llama olímpica languidece en el día final de competencias de esta enorme fiesta deportiva, la más grande del mundo.

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Fueron 17 felices días, donde miles de jóvenes de los cuatro puntos cardinales acudieron aquí deseosos de medir sus fuerzas y sus talentos.

A pesar de las medallas obtenidas y las marcas superadas por algunos de ellos, nadie perdió y nadie ganó en esta exhibición maravillosa del músculo y esta muestra de lo que es capaz de realizar el espíritu humano orientado hacia las causas nobles.

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Como muchas veces anteriores, Honduras no pudo alcanzar lugares de relevancia en sus actuaciones, pero nos queda constancia de que sus representantes, nuestros muchachos, pusieron lo mejor de sí mismo para lograrlo.

Y hay que decir, porque siempre desde la oscuridad emergen voces críticas intentando empañar lo que ellos han hecho, el solo haber conseguido llegar a una justa de esta naturaleza debería de ponernos contentos. Aquí estuvo lo más grande del deporte mundial, hombres y mujeres que por sus condiciones naturales y su preparación lograron marcas y performances mayúsculas, que vienen generalmente precedidos de actuaciones enormes en otros confines, y que tienen también detrás un equipo de entrenadores, preparadores físicos, médicos, aparatos, y alimentación especial que los ayudan a mantenerse como los mejores.

Conociendo las carencias y necesidades de Honduras, es injusto entonces reclamarles algo, sino más bien, ver en qué podemos ayudar para a su crecimiento y eso es también una responsabilidad del gobierno.

En un artículo imperdible, el periodista Mark Beresford, señala que “la actuación de los atletas británicos que han obtenido 27 medallas de oro en Río, no es un accidente”. En 1996 en Atlanta, estábamos en una situación desesperante.

Solo obtuvimos un oro y quedamos en el lugar número 36 del medallero. Desde allí y gracias a una ley que aportó fondos de la Lotería Nacional al deporte, hemos logrado transformar a talentosos prospectos en grandes atletas y estamos orgullosos de ello, señala el prestigioso hombre de prensa.

Uno sabe de lo comprometidos que están todos los presupuestos del país, vengan de donde vengan. Pero habría que buscar la forma de dotar al deporte amateur de fondos para su desarrollo.

Con ello no solo se lograrán mejores resultados, sino que también, mejorará la salud mental de la juventud.

La llama que simboliza el espíritu olímpico dejó de arder anoche en Río, pero volverá a encenderse nuevamente en Tokio en el año 2020.

De aquí, a allá.Quedan cuatro años para cambiar mucho las cosas en Honduras.

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