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De Todo Un Poco

La mujer con el mayor grado de kárate del mundo

La Federación Mundial de Kárate (WKF, por sus siglas en inglés) ha reconocido recientemente a la española Marisa Rozalén el cinturón negro octavo dan, el grado más alto alcanzado por una mujer en este deporte.

“El esfuerzo, el espíritu de superación, la perseverancia y la constancia son algunos de los valores que han hecho posible este reconocimiento”. En entrevista con EFE, Rozalén habla apasionadamente del kárate, “que dejando a un lado la imagen que transmiten las películas, es un deporte con muchos valores, muy espectacular y estético”.

La karateca española obtuvo su primer cinturón negro hace 35 años y durante doce ganó tres subcampeonatos de la Copa del Mundo y seis campeonatos de Europa en la modalidad de katas. Hoy, retirada de la alta competición, Rozalén aporta su gran experiencia en la enseñanza de este deporte a los más pequeños, y como “coach” ejecutivo en el mundo empresarial.

 ¿Qué significa ser la única mujer que alcanza ese grado?.
La WKF cuenta con más de diez millones de licencias, así que ser la primera mujer entre tantos karatecas es una gran satisfacción. Es algo que no se puede lograr por casualidad o de un día para otro,  ya que la normativa internacional es muy exigente.

Suponiendo que apruebes todas las convocatorias a la primera se necesitan al menos 35 años de práctica federada demostrada desde la obtención del cinturón negro y aprobar los ocho exámenes correspondientes. Si suspendes alguna, entonces la cifra de años para lograrlo se dispara.

Marisa Rozalén consiguió su primer cinturón negro hace 35 años.FOTO CEDIDA POR EDUARDO DE LA HOZ.

Marisa Rozalén consiguió su primer cinturón negro hace 35 años.FOTO CEDIDA POR EDUARDO DE LA HOZ.

Ser la primera mujer no implica necesariamente ser la mejor, aunque seguramente el esfuerzo, el espíritu de superación, la perseverancia y la constancia sean algunos de los valores que lo han hecho posible.

¿Cómo se consigue el octavo dan?.
La normativa  para la obtención de danes es extensa, compleja y muy técnica. Podría decirse que una vez logrado el cinturón negro primer dan se va conformando la progresión de los conocimientos, los valores morales y el dominio de la técnica.

Para obtener ese nivel se valora mucho la docencia, el número de alumnos formados y sus resultados en competición. En mi caso, son casi cuatro mil niños en edades comprendidas entre los 4 y 12 años. También el número de cinturones negros, cursos y trabajos de investigación y desarrollo. Yo trabajo en un programa de desarrollo de la creatividad en los niños a través del kárate, y en otro para directivos, sobre las técnicas y conceptos del kárate, aplicados al ámbito de la empresa.

¿Uno de los requisitos para alcanzar el octavo dan es haber cumplido los 51 años?.
Es uno de los requisitos administrativos, sin él no puedes presentarte al examen, lo cual no quiere decir que por tener esa edad y seguir en activo,  ya lo puedas obtener. Conozco algún compañero al que le han suspendido. Para alcanzarlo hay otros requisitos y determinantes de tipo técnico, docente y de investigación. Los otros dos requisitos administrativos de la WKF son llevar 35 años de práctica federada demostrada desde la obtención del cinturón negro 1er dan, y 8 años desde el 7º dan.

¿Cuál es el tope del kárate? ¿La máxima aspiración de una karateca como usted?.
Para el 9º dan se exige haber cumplido 60 años y llevar 44 años de cinturón negro, y para el 10º dan 70 años cumplidos y 50 años de cinturón negro, ¡toda una vida! Mi maestro japonés, Yasunari Ishimi, es uno de los pocos que existen en el mundo, y sigue en activo, dando clase y en plena forma. Yo de momento no ve veo con el 9º.

¿Qué papel ocupa la mujer en un deporte como el kárate?.
El papel de la mujer es cada vez mayor, el número de practicantes féminas ha aumentado mucho en los últimos tiempos. Sin embargo, al igual que sucede en el entorno empresarial, en los puestos federativos los cargos directivos son escasos. Creo necesario que las mujeres que van llegando alto en cuanto a grados, arbitraje y competición, sirvan de modelo de liderazgo, porque los éxitos  de todas, siempre suman.

Rozalén cuenta con numerosos trofeos y reconocimientos en su dilatada carrera. FOTO CEDIDA POR EDUARDO DE LA HOZ.

Rozalén cuenta con numerosos trofeos y reconocimientos en su dilatada carrera. FOTO CEDIDA POR EDUARDO DE LA HOZ.

“UN DEPORTE MUY EQUILIBRADO”

¿Cómo convencería a una mujer para que practicase kárate?
Fácil, solamente tiene que probarlo. El problema es que debido a esa falsa imagen que ofrecen las películas la mujer no se siente atraída, no me extraña.  Sin embargo, el kárate es un deporte muy equilibrado, se trabajan todos los sistemas del cuerpo humano, y todos  los miembros por igual.  No deforma el cuerpo femenino, aportándole tono muscular, plasticidad y sentido estético.

Además favorece el desarrollo cognitivo, la autoestima, el autocontrol y la autoconfianza. Nunca pensé que un deporte pudiera aportar tanto. Y, aunque es una modalidad deportiva, no cabe duda de que, en un momento dado puede ser útil como autodefensa.

Qué ha sacrificado para alcanzar ese grado?
El octavo dan es una carrera de fondo, en su momento pude compaginarlo con la licenciatura en Ciencias de la Información y los postgrados en Psicología, incluso con la docencia en universidades y escuelas de negocios, pero es más difícil en el ámbito de la empresa.
También es cuestión de organizarse y simplificar, aunque es verdad que hay que saber decir no a muchas cosas. Por ejemplo, yo era publicista cuando tuve que tomar la decisión de renunciar a un cargo directivo para ser miembro del equipo español. Los viajes y concentraciones eran incompatibles. Tomé la decisión adecuada, lo disfruté durante diez años y además descubrí mi pasión por enseñárselo a los niños. El kárate me ha devuelto, veinte años después, la oportunidad de unir deporte y creatividad.

¿Qué sería de su vida si el kárate hubiera sido olímpico?.
No lo sé, quizá hubiera logrado alguna medalla, pues conseguí tres medallas de plata en las Copas del Mundo y seis medallas de oro en los Campeonatos de Europa.

De lo que estoy segura es que hubiera tenido las cosas más fáciles, por el apoyo económico de los patrocinadores, y el reconocimiento social que se logra gracias a la visibilidad que proporcionan los medios de comunicación.  A veces, el carecer de estas cosas te hace forjar aún más el carácter y el espíritu de superación.  Lo importante es que siempre busqué un equilibrio entre las distintas áreas de mi vida, y aunque sigo en ello, lo cierto es que hubiera fracasado como persona, si mi vida hubiera estado llena solamente de deporte.

Marisa Rozalén en una imagen de archivo en el Campeonato de Europa de Budapest.

Marisa Rozalén en una imagen de archivo en el Campeonato de Europa de Budapest.

UN BICHO RARO

 ¿Para cuando el kárate en los Juegos Olímpicos? ¿Será en Tokio 2020?.  
En la ceremonia de entrega del 8º dan el presidente de la WKF, Antonio Espinos, nos comunicó que el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020  ya ha propuesto el kárate como deporte olímpico.
Si no lo hemos conseguido antes es porque habíamos  llegado en un momento en el que la expansión del programa olímpico había acabado, pero cumple todos los requisitos. Hay más de 100 millones de personas que practican kárate en el mundo.

La WKF representa a 173 países de los cinco continentes y cuenta con más de 10 millones de federados, tiene más de treinta años de existencia y desde 1999 está reconocida por el CIO (Comité Internacional Olímpico). Los Campeonatos del Mundo superan la cifra de 1.000 competidores de 130 países y se celebran desde los años setenta.

¿Qué daría por poder competir en unos Juegos Olímpicos?.
Sinceramente, no me lo he planteado nunca pero debo ser un bicho raro porque creo que  preferiría verlo desde la barrera. Dicen los que lo han vivido, que hay tiempo para todo, pero en mi opinión, la competición es tan absorbente y exige tal nivel de concentración que no tendría los cinco sentidos en disfrutar del país, de la gente, de la cultura, del color y de la alegría.

Ya viví los Juegos Olímpicos de Barcelona´92 como asesora de realización de una cadena de televisión y fue una experiencia increíble, pero claro, lo viví sin la tensión de tener que competir y representar a mi país, jugándome  en unos pocos minutos el trabajo de cinco o seis mil horas de entrenamiento.

Ahora se dedica a la enseñanza del kárate, ¿qué valores ofrece este deporte entre los más pequeños?.
Trabajo con ellos la fortaleza mental, la autoestima, la autoconfianza, la tolerancia a la frustración, el manejo de las emociones. Y valores propios del kárate como la cortesía, la rectitud, el coraje, la magnanimidad, la paciencia y la tolerancia, la modestia, la lealtad, el autodominio o la serenidad.

Yo les digo a mis alumnos que “así como la gota de agua rompe la piedra, la constancia será tu mayor fortaleza”. También, me gusta incidir en el espíritu de superación. Como dice Confucio “cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies de objetivo; busca un nuevo camino para llegar a él”.

Marisa Rozalén, una vida dedicada al kárate. FOTO CEDIDA POR EDUARDO DE LA HOZ.

Marisa Rozalén, una vida dedicada al kárate. FOTO CEDIDA POR EDUARDO DE LA HOZ.

“PONED CALOR, ILUSIÓN Y PASIÓN”

Usted que también se dedica al “coaching” ejecutivo, ¿qué lema elegiría para explicar la importancia del kárate?.
Cuando uno encuentra  lo que le apasiona, pierde el sentido del tiempo y del esfuerzo. Encontré mi lema personal cuando en algún lugar de la termodinámica leí: “Trabajo es toda transferencia de energía hecha en ausencia de calor”. Pensando en aquello, les digo siempre a mis alumnos: “Poned calor, ilusión y pasión en lo que hacéis, y nunca más lo volveréis a llamar trabajo”.

Usted que trabaja con ejecutivos y directivos, ¿qué les puede aportar el kárate a este grupo de población?.
Uno de los mayores expertos en gestión, Peter Drucker, dijo que “la mejor forma de predecir el futuro es crearlo” y desde mi punto de vista, predecir es anticipar y también innovar. Pero pasamos demasiado tiempo a nivel táctico o en el modo acción-reacción y poco en el estratégico para anticipar y diseñar el futuro.

En el kárate siempre puedes perseguir objetivos, los hay de todo tipo. Y en nuestra sociedad, se hace imprescindible elegir conscientemente a qué estímulos prestar atención, porque de lo contrario, la sobrecarga cognitiva nos vuelve menos inteligentes y nos hace perder la capacidad de saber qué es importante y qué no lo es.

Por eso es fundamental la introspección. Es la forma de saber qué queremos en la vida. Vamos demasiado rápido. Además los dos aspectos fundamentales del compromiso son: la importancia que tiene para nosotros el objetivo, y la creencia de que podremos lograrlo, “la autoeficacia”, que es lo que nos impulsa a la acción.

El verdadero reto para los líderes de hoy es ser eficaces en lo que ya funciona, al mismo tiempo que se piensa en reinventarlo por completo, para lograr mayor eficiencia. La eficiencia que hizo que el kárate, en la antigüedad, sirviera como defensa al pueblo llano desprovisto de armas para su defensa.

JUAN A. MEDINA.
FOTOS CEDIDAS POR EDUARDO DE LA HOZ.
EFE/REPORTAJES

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