Connect with us

Fútbol Nacional

FOTOGALERÍA: El estadio Mané Garrincha, sede del Honduras-Argentina en JJOO

El Estadio Nacional de Brasilia Mané Garrincha va rumbo a ser el primero en la historia en recibir el certificado máximo de sostenibilidad, el sello Leed Platinum. El Estadio Nacional recibió, durante la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, el máximo número de partidos del torneo, siete en total.

Durante la Copa de las Confederaciones 2013, el estadio, con capacidad para 71 mil espectadores, recibió el partido de apertura del torneo entre Brasil y Japón.

Manoel Francisco dos Santos, Mané Garrincha, que da nombre al Estadio Nacional de Brasilia, es un ícono del fútbol y de la cultura brasilera.

Considerado uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos, Garrincha brilló con la Selección Brasilera en la conquista del bicampeonato mundial (1958-1962), al lado de astros como Pelé y Nilton Santos. Conocido por su velocidad y gambetas desconcertantes, a pesar de las piernas arqueadas que intrigaban a médicos y adversarios, el atacante del lado derecho murió prematuramente a los 50 años.

Luego de casi dos años de construcción, el Estadio Nacional Mané Garrincha, de más de 46m de altura, fue inaugurado el 18.05.2013. El estadio fue idealizado a partir del concepto arquitectónico de Oscar Niemeyer, que marca la capital brasilera.

Niemeyer sirvió de inspiración para la fachada compuesta por 288 pilares, de 36m de altura, dispuestos alrededor del edificio, formando el espacio de convivencia y de acceso del público. Con un área construida de casi 218,8 mil metros cuadrados, el nuevo Mané Garrincha no recuerdo en nada al antiguo estadio, que fue totalmente demolido en 2010. Para levantar la arena con capacidad para más de 72,8 mil personas, pasaron por la obra aproximadamente 15 mil trabajadores.

“El concepto de proyecto del Estadio Nacional de Brasilia fue la incorporación de todas las obras del Eje Monumental, que son obras de Oscar Niemeyer, son palacios y monumentos. Y aquí no podría ser diferente: no podíamos dejar de tener un estadio con características de monumento, para que pueda ser visitado por la población no solamente en días de eventos, sino en cualquier día de la semana, como son los museos y los palacios Brasilia”, explica la ingeniera responsable por la obra, Maruska Holanda.

Otro punto destacado del proyecto es la explanada alrededor del estadio. Con 618 mil metros cuadrados, el área facilita el acceso a todos los niveles de tribuna de manera independiente y rápida. La evacuación de la arena pode hacerse en hasta ocho minutos.

El estadio se divide en cuatro sectores y con ocho pisos, con 19 portones y 158 molinetes en los puntos de entrada. La circulación también podrá ser hecha por las 50 rampas, cuatro escaleras mecánicas, 60 escaleras y 20 ascensores. Las inversiones totales serán del orden de R$ 1.015 millones.

Arena multiuso

El estadio fue proyectado para recibir no solamente partidos de fútbol, sino una serie de otros eventos, como shows, espectáculos, conferencias y reuniones. Con una estructura que cuenta con 74 palcos, 276 baños, 40 bares, dos restaurantes y 14 barcitos, la arena adopta el concepto multiuso y tiene por objetivo tornarse una opción más de entretenimiento y visitación de turistas y habitantes de Brasilia.

“Existe una concepción diferenciada de servicios de atención al público, servicios de entretenimiento, de convivencia de la población. Tenemos restaurantes, barcitos, áreas para teatro, para cine. Todo ello para que las personas puedan venir al estadio para asistir a los grandes eventos o solamente para un encuentro de amigos”, resalta Maruska Holanda.

Sostenibilidad

Desde la demolición del antiguo Estadio Mané Garrincha, se incorporaron al proyecto de la nueva arena prácticas sostenibles, que buscan el sello Leed Platinum de sostenibilidad de la obra. La categoría es el mayor certificado que una construcción puede obtener del Green Building Council (GBC).

Para levantar el Estadio Nacional se utilizaron más de 117 mil metros cúbicos de hormigón, buena parte del mismo para fabricar las 1.604 piezas premoldeadas que forman la tribuna de la arena. Además de ello, la construcción consumió 22.200 toneladas de acero, 170 toneladas de arena y 15 mil metros cúbicos de madera. Todo lo que salió del antiguo estadio fue reaprovechado en la propia obra o en cooperativas de reciclaje del Distrito Federal.

La cobertura de la arena es autolimpiante. Además de ello, permite economía de energía por facilitar la ventilación natural y disminuir la sensación de calor dentro del estadio. La membrana es capaz de capturar el equivalente a la contaminación causada por mil automóviles por día y también capta el agua de lluvia, que se destinará a cinco reservorios para la reutilización en el propio equipamiento.

Para economizar en hasta 20% el consumo de energía, la iluminación de algunas áreas del estadio utiliza lámparas de LED, que tienen mayor durabilidad. El proyecto de arquitectura atiende a todas las normas de accesibilidad impuestas por la legislación brasilera y también a las recomendaciones de la FIFA, lo que incluye señalización adecuada (vertical, visual y táctil), áreas de maniobras para sillas de ruedas, reservas de asientos e instalaciones para personas con deficiencia, rampas de acceso y ascensores para todas las áreas, incluso vestuarios y campo. Además de ello, hay pisos lisos y antideslizantes en las áreas internas y externas.

Deja tu comentario

Recomendamos - Fútbol Nacional