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Béisbol

José Luis Gaído: los deportes son su ‘eterno amor’

José Luis Gaído, con residencia en San Pedro Sula, fue directivo-delegado ante la Liga Nacional en representación de los Pumas de la Universidad y apasionado de todos los deportes, algunos de los cuales practicó en sus años estudiantiles, Gaído es, además, un hombre creyente en Dios, muy trabajador y que extraña a los cipotes de Pilluelos, a los futbolistas de la Universidad, a los héroes del baloncesto y al Yankees de Nueva York, de los que tiene casi todos los suvenires en una enorme colección, que ‘tapizan’ sus paredes. Para este ilustre hondureño, los deportes son su pasión, sus amores.

¿De quiénes hereda el amor al deporte?
La pasión por el deporte la traigo en la sangre, ya que provengo de familia de deportistas ejemplares y pioneros en nuestro país, por el lado paterno mi abuelo Luis Gaído Ochoa (QDDG) fue uno de los principales fundadores del Club Deportivo Marathón, luego mi padre José Luis Gaído Erazo por los años 1964/65 fue presidente del club panza verde y por parte del lado materno mi abuelo Eulogio Pineda Muñoz fue un gran basquetbolista en San Pedro Sula.

Mis tíos Sergio Pineda, quien jugó para el glorioso Club Medias Verdes en los tiempos dorados del béisbol a la par de jugadores de la talla del “Colorado” Reyes Noyola, los hermanos Fortín, Virgilio Navarro, “Chito” Reina, Larry Lyons, y mi otro tío, Ixel Pineda Argüello, destacado deportista y softbolista. Por su destacada actuación el estadio de softbol de la Liga Óscar Saybe de San Pedro Sula lleva su nombre y mis otros tíos Eneo y Leonel formaron parte del béisbol y softbol sampedrano. Como le relato, mi infancia fue siempre rodeada de deportistas.

Cuando estudiante, ¿tuvo actividad deportiva?
En mis tiempos de juventud jugué fútbol, béisbol, básquetbol, softbol, siempre a nivel estudiantil.

Entre sus numerosas colecciones deportivas no pueden fallar las gorras.

Entre sus numerosas colecciones deportivas no pueden fallar las gorras.

De nacimiento pudo ser Marathón, ¿por qué directivo del Club Universidad?
Desde pequeño fui Marathón, y por razones de trabajo me trasladaron en el año 1977 a Tegucigalpa, y en San Pedro Sula por relación de trabajo me hice amigo con Iván Jablonisky (QDDG) quien era directivo del Club Universidad, y al llegar a Tegucigalpa no tenía amigos; era un extraño en la capital y entonces llegaba Iván a invitarme asistir a los estadios y después a los entrenos de la Universidad, y me invitaba a las sesiones de junta directiva y así me fui encariñando con el equipo hasta que me convertí en directivo y así me fui convirtiendo en rival del equipo de toda la familia.
No olvido a mi querido y recordado hermano de lucha: Iván Jablonisky, el gordo.

¿A qué dirigentes recuerda de la U?
Grandes dirigentes, el doctor Raúl Leitzelar, Iván Jablonisky, al ingeniero Gustavo Zavala, Juan Ramón Núñez, Rómulo López, y un joven que ayudó mucho se me escapa el nombre pero le decíamos “Shoemaker”.

Leitzelar, ¿siempre fue el gran líder?
El doctor siempre fue la cara de la Universidad, como decía el gordo: no pone nada pero conseguía y convencía. Además de su gran experiencia como dirigente en la Federación, en la Liga Nacional en la Federación Deportiva.

Otro fue el ingeniero Zavala, fue un gran aportante del club. Incluso él presentó en aquellos años a las autoridades de la casa de estudios universitario una maqueta similar al estadio de la U de México para que se fuera construyendo poco a poco el estadio del club, pero no encontraron eco en el rector y los demás. Y el proyecto se disipó. En los años de gloria del club, el ingeniero “Pechuga” como la decíamos a Zavala; corría con los gastos de concentración del equipo, tremendo dirigente puma.

Mejor momento de los pumas…
Hubo grandes momentos. Primero cuando fuimos subcampeones en el año 1979 perdimos la final con Marathón, cuando peleamos la final de la Concacaf en aquella triangular en Tegucigalpa con los Pumas de México, y en el año 1983 de la mano del ‘profe’ “Chelato” Uclés fuimos subcampeones un punto abajo del Vida que fue el campeón. Un saludo a José de la Paz, que Dios lo cure de la enfermedad que lo agobia.

Si regresara el equipo Universidad, ¿colaboraría?
Siempre guardamos un cariño especial por esa institución que nos hizo derramar lágrimas de felicidad y de tristeza, prácticamente el nombre del club ya no existe pues lo trasladaron a la UPN y su nombre es Jaguares, por lo que no siento las mismas sensaciones como cuando nos llamábamos los Pumas de la U, y además por mis ocupaciones y lugar de residencia es difícil.

El equipo universitario no pudo mantener la tradición de solo jugadores universitarios…
No pudimos mantenernos solo con jugadores universitarios, en vista que la competitividad y la exigencia de entreno, concentraciones, no nos permitía contar con todo el plantel ya que los jóvenes asistían a sus compromisos estudiantiles y de repente no podían salir con el club a jugar afuera de Tegucigalpa y eso desestabilizaba el plantel.

Otro ángulo de sus recuerdos de grandes ligas.

Otro ángulo de sus recuerdos de grandes ligas.

¿Un once ideal?
Portero: Salomón Nazar
Defensas. Efraín Gutiérrez, Freddy Orellana, salvadoreño; Pacheco Molina, “Azulejo” Bulnes.
Volantes: Juan Cruz Murillo, “Cabezón” Carranza, Mauricio Cruz, nicaragüense.
Delanteros: Luis Ricardo Carreño, argentino. Daniel “Diablo” Sambulá y Valentín “Pirata” Fernández.

El béisbol, ¿qué significa?
Tengo una pasión por el béisbol, mis hijos varones jugaban en las ligas menores de béisbol en la organización Pilluelos, y luego fundamos el club mayor que competía en la Liga de Béisbol Mayor Francisco Morazán de Tegucigalpa, participamos en torneos nacionales e internacionales en Miami, El Salvador, Guatemala, Nicaragua. Realmente lamento que el béisbol esté en decadencia.

Actualmente mi nieto menor, Geovanny Fernando, participa en la Liga Sampedrana con el club Rangers en categoría pre-infantil.

La familia Pilluelos…
Los Pilluelos éramos una familia y en todas las categorías las apoyábamos, andábamos los fines de semana con toda la familia del campo en campo. Y en la noche a apoyar al de la Liga Mayor que estaba formado por jóvenes que participaron en las menores y siguieron siendo Pilluelos. Recuerdo las miniferias que teníamos en los campos Salvanan en la colonia Maradiaga, invitábamos equipos de San Pedro Sula, La Ceiba, El Triunfo, los torneos nacionales, los viajes, ver la alegría de los muchachos es algo que todavía al recordarlo se me eriza la piel.

Pilluelos, ¿por qué colapsó?
La organización tuvo su ´resbalón’ y colapsó cuando nos sacaron y expropiaron los campos que estaban ubicados en la colonia Maradiaga en las riberas del río, realmente que los niños quedaron sin un campo donde practicar el deporte, unas canchas que por más de 15 años fueron manejadas por nuestra organización. ¿Y qué pasó? Supuestamente iban a lotificar y cuando el huracán Mitch se llevó todas las instalaciones que dejamos ahí, y ahora es un botadero de basura y de escombros.

En San Pedro Sula, ¿qué pasa en el béisbol?
Es lamentable, en los últimos 15 años el béisbol en general tanto mayor como menor está en decadencia, en San Pedro Sula desapareció el béisbol mayor y las menores se mantienen gracias al esfuerzo de los padres de familia. En Tegucigalpa el béisbol mayor se juega como una liga de veteranos con jugadores de más de 43 años y algunos jóvenes apasionados por mantener el deporte a flote, la verdad que la dirigencia y el gobierno no hacen nada por potencializar esta disciplina.

¿También es Medias Verdes?
Apoyé desde pequeño al Medias Verdes porque ahí participaron mis tíos maternos Sergio e Ixel Pineda destacándose en ese equipo Sergio; cuando el béisbol en Honduras eran sus mejores tiempos con equipos como, Olimpia, FAH, Verdun Bancapi, Orioles de La Granja, había un equipo de la Miraflores, los del barrio Morazán, ese era béisbol de ‘grandes ligas’.

Ya en los años 80 forjé una amistad con ese gran sportman, Rubén Cuéllar Santos, mi estimado amigo deportista.

¿Tiene ‘repellada’ su casa con objetos de colección?
Colecciono cosas con la insignia de los Yankees, cuento con alrededor de 700 artículos entre gorras, relojes, llaveros, camisas, lentes, perfumes, pelotas, bates, figuras de acción, placas, banderines, chumpas, bolsos, loncheras, vasos, fotos, tarjetas de colección, peluches, etc.

¿Apasionado de las Grandes Ligas?
Sí. Me fascina ese deporte, cuando he tenido la oportunidad de estar en 14 estadios de Grandes Ligas, siempre adquiero suvenires para mi colección. Mi equipo favorito “Los Mulos de Manhattan”, los Yankees, 27 veces campeones mundiales.

¿Qué recuerda del baloncesto profesional?
Cuando trabajé con el grupo de los hermanos Cuéllar me integré con ellos al baloncesto, otro bello deporte y antes ellos -Gerardo y Rubén- tenían cada uno su equipo: el Más x Menos era de Gerardo y el ICEVIC DIMERC era de Rubén, y con otros amigos los convencimos que hicieran uno solo para hacerlo campeón y así fue se fusionaron y fueron los amos del deporte de las cestas hasta a nivel centroamericano.

¿Qué hace?
Estoy dedicado al trabajo gracias a nuestro Señor Jesucristo que me da la fuerza, la sabiduría para seguir adelante, me considero un hombre bendecido por Dios.

¿Qué extraña del deporte?
Más que todo las reuniones entre amigos del deporte, en Liga Nacional, en nuestras casas las sesiones de la U que se cerraban a las 11 de la noche y la continuábamos en los guardafangos de los carros a las 3 de la madrugada, compartiendo con deportistas, dirigentes, periodistas y entrenadores. (GG)

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