Connect with us

Bla Bla

¡Vamos Jesús!

La vida da muchas vueltas y si te descuidas, te hace una mala pasada. Precisamente eso fue lo que le pasó al boxeador hondureño Jesús Salazar, quien entrenó fuertemente durante cuatro meses, primero para clasificar a los Juegos Panamericanos que se realizan en Toronto, Canadá. Y luego para hacer un digno papel en los mismos.

Salazar, un muchacho de apenas 19 años estuvo entrenando durante tres meses en República Dominicana y Chile, para eliminarse en Baja California para los Panamericanos de Toronto.

Incluso, estando en Chile estuvo trabajando en el Centro de Alto Rendimiento, donde según sus propias palabras, estuvo a punto de “tirar la toalla”, porque los entrenamientos son demasiados fuertes. “hasta vomité y lloré, me reveló”, pero siguió adelante.

La recompensa de ese sacrificio se reflejó en la eliminatoria, cuando con méritos propios clasificó, cuando Honduras tenía 20 años de conseguir el boleto. El último en conseguirlo fue Geovanni Bacca, en los panamericanos de Mar de Plata, Argentina.

Con la clasificación en la mano, el Comité Olímpico Hondureño (COH), con un gran esfuerzo, envió al boxeador junto a su entrenador Geovanni Hernández, a Cuba para que se prepararan, previo a su participación en los juegos.

Durante un mes, Salazar estuvo entrenando con la selección de Cuba, que también participaría en los panamericanos.

Pero como dije antes, el destino a veces le juega malas pasadas a uno. Por equivocación, el púgil catracho ingirió un medicamento Furosimida, que es un diurético que toma su entrenador Geovanni Hernández.

Y aunque no es ninguna droga, se le cataloga como prohibida e inmediatamente procedieron a descalificarlo, rompiendo inmediatamente en llanto el boxeador, porque sabía que había sido un accidente.

Qué injusta es la vida, porque este muchacho que llegó a esta competencia por méritos propios y que se esforzó y sacrificó tanto, no pudo cumplir el sueño de pelear por su país con honor y buscar una medalla, se vea frustrado por un error involuntario. Lo único que puedo decirle es ¡VAMOS JESÚS! de hombres es caer y levantarse.

Por: Mario David Sierra

Deja tu comentario

Recomendamos - Bla Bla