Connect with us

Fútbol Internacional

Mucho más que el eterno duelo entre México y EE.UU.

LOS ÁNGELES (EFE). Precisamente el eterno duelo futbolístico que se espera brinden ambas selecciones en la búsqueda del triunfo que les reivindique la supremacía dentro de su región será el gran aliciente deportivo de una competición que comenzará el próximo 7 de julio y no concluirá hasta el 26 del mismo mes.

Nada menos que 20 días en los que habrá una participación de 12 equipos y 13 sedes diferentes, lo que ya de comienzo convierte el torneo en todo un calvario para los jugadores que tendrán que pasarse más tiempo viajando que en los campos.

Pero la realidad es que al margen del duelo deportivo, el objetivo que interesa conseguir por parte de los organizadores es que el torneo deje el máximo de dinero después de quedar confirmado que el fútbol (soccer) que en Estados Unidos ya es un gran negocio, que mueve decenas de millones de dólares.

Un negocio que desde hace años ha controlado de forma poco transparente la organización de la Concacaf, que fue una de las más afectadas con el escándalo y la investigación abierta a nivel mundial contra la FIFA, que hasta hace pocas semanas dirigía el todo poderoso Joseph Blatter.

Asegurado el aportado económico, que tendrá de nuevo como gran base de inversión a los aficionados hispanos y más concretamente a los seguidores de las siete selecciones que llegan procedentes de México, Centroamérica y el Caribe, los organizadores han querido que los mismos tengan el máximo de exposición a través del país y de ahí la formación de 13 sedes diferentes, primera vez que sucede tal cosa en la historia del torneo.

Los organizadores han tenido muy claro que 13 sedes diferentes con 14 estadios, la de Filadelfia utilizará dos, dispersados a través de todo Estados Unidos y Toronto (Canadá) generaría posibilidades de abarcar un mayor número de núcleos de población interesada en ir a ver los partidos de la Copa Oro.

TRES GRUPOS…
La fase de grupos, que contará con tres, de cuatro equipos cada uno, se jugará en nueve sedes diferentes, algo que nunca se había dado en la Copa Oro, que tendrá su jornada inaugural con Estados Unidos, actuales campeones defensores, frente a Honduras, de protagonistas dentro del A.

El escenario será el Toyota Stadium, de Frisco (Texas), el próximo siete de julio, en la doble jornada del inicio de las acciones que abrirán Panamá contra Haití, seguido por el duelo entre el combinado catracho y estadounidense, el campeón defensor que bajo la dirección del entrenador alemán, Jurgüen Klinsmann, se presentan como los grandes favoritos a revalidar el título.

La gran final se jugará el próximo 26 de julio, en el Lincoln Financial Field, de Filadelfia con una capacidad para 69,176 espectadores. La casa del equipo local de los Eagles, que militan en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

Cada una de las jornadas de grupo se jugará a doble partido y sedes diferentes. Estados Unidos ha respondido muy bien en los últimos partidos amistosos que ha jugado fuera de su campo en Europa con triunfos importantes frente a Holanda y Alemania, en amistosos, y llega con la mejor preparación física tras estar los jugadores de MLS elegidos al equipo nacional en plena actividad de la competición regular.

El país de las barras y las estrellas se presenta a la competición con una mezcla equilibrada de jóvenes valores y profesionales experimentados en el pasado Mundial de Brasil 2014 que compiten en las ligas extranjeras de Europa y México.

Aunque México es el líder de títulos en la Copa Oro, ha logrado seis (1993, 1996, 1998, 2002, 2009 y 2011), Estados Unidos tiene cinco (1991, 2002, 2005, 2007 y 2013) el país anfitrión es consciente que tiene la gran responsabilidad y oportunidad de reivindicar la supremacía futbolística en la Concacaf si logra el que ahora va a estar en juego.

MÁS ALLÁ DE MÉXICO Y ESTADOS UNIDOS
Mientras que otras selecciones como Costa Rica (finalista 2002), que se encuentra en el Grupo B, donde también están los equipos de El Salvador, Jamaica y Canadá, el único equipo además de Estados Unidos y México que ha ganado un título de la Copa Oro, llega con posibilidades de meterse en medio de la supremacía de ambos equipos.

Misión que también puede alcanzar Honduras (finalista 1991) y Panamá (finalista en el 2005 y 2013) que quieren confirmar su crecimiento futbolístico a nivel de selección.

La presencia de Cuba, como ya es habitual, será seguida tanto en la clave deportiva como política, especialmente después que el fútbol se ha convertido en el pionero en apoyar y promover la nueva etapa de apertura en las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.

Deja tu comentario

Recomendamos - Fútbol Internacional