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“Guaya” Cruz, goleador del tremendo Broncos

Recordar es vivir, y en esta sección siempre recordamos valores y exjugadores que dejaron escuela en el deporte hondureño, máxime futbolistas como Cruz Ramón Serrano “La Guaya” Cruz, famoso atacante que dejó sus mejores años en el histórico Broncos de Choluteca, especialmente en la época del exmundialista “Chelato Uclés”. Radicado en su natal Puerto Cortés, el recordado atacante del Broncos de Choluteca revive gratos momentos futbolísticos y además nos cuenta su triste historia de cómo la política internacional dividió a su familia, a pesar de ello se muestra muy orgulloso de sus padres ya fallecidos, hermanos e hijos que hoy son su alegría permanente.

¿A qué se dedica?
Tengo 36 años de trabajar con la DEI como oficial de aduana en Puerto Cortés. Nací un 1 de diciembre de 1954 en Puerto Cortés. Realicé mis estudios en el Gustavo Adolfo Alvarado, Moderno, Pedro Alvarado, José Cecilio del Valle, coronando mi carrera de Perito Mercantil y Contador Público.

¿De dónde surge la “Guaya” Cruz?
Nací en el Platensito, yo le llamé los Guayudos, llegué por invitación de don Roberto Mejía, fundador del Platense, quien me vio en el equipo Guayudos.

“Guaya” Cruz lleva 36 años de trabajar con la DEI como oficial de aduana en Puerto Cortés.

“Guaya” Cruz lleva 36 años de trabajar con la DEI como oficial de aduana en Puerto Cortés.

¿Y ese mote de Guaya y Guayudos de dónde surge?
Es el apodo de mi hermano mayor, Víctor Anael Cruz, ese se lo puso Rosveelt Garbut. Viene además de nuestra ocupación, éramos pescadores y utilizábamos la guaya, un cable de acero que impide que los peces corten la cuerda. El primero y original fue mi hermano Anael.

Además de usted, ¿qué otros familiares jugaron fútbol?
Primero mi hermano Anael, quien llegó al Platense recién fundado, mientras Julián lo hizo en Platense y Olimpia, mientras su servidor jugué para Broncos, Atlético Morazán y Platense.

¿Cuánto tiempo estuvo en los Guayudos y qué jugadores recuerda?
Solamente un año, allí compartí con el famoso “Miguelín” Bernárdez, Luciano Flores, tío de Dolmo Flores, “Newito Panchito”, Vicente Alvarado, entre otros, la mayoría pasó al platensito.

¿Luego que vino en su carrera deportiva?
Jugué siete años en el Platensito, donde quise jugar, pero de los seis que estábamos a prueba para llegar al primer equipo, fue al único que no dejaron, el entrenador Roberto “Che” Scaellsei me dijo que me preparara en otro lado, me fui llorando de la cancha.

¿Para dónde emigró?
Llego a Tegucigalpa para trabajar por contactos con la familia Milla Bermúdez, quienes me dieron la oportunidad de trabajar para ayudar a mi mamá y a mis hermanos, ya que a mi papá le quitaron su trabajo por ser salvadoreño, eso me obligó a hacerlo muy temprano.

En un recordado partido amistoso aparece con los exmundialistas, Jaime Villegas, Domingo Droumond (QDDG), Porfirio Betancourt. “Guaya” aparece agachado enfrente de ellos.

En un recordado partido amistoso aparece con los exmundialistas, Jaime Villegas, Domingo Droumond (QDDG), Porfirio Betancourt. “Guaya” aparece agachado enfrente de ellos.

¿Su padre se fue por la guerra del 69?
A pesar de que estaba naturalizado, lo sacaron del país, no me pasa todavía esos momentos de tristeza. Él trabajó 45 años en la Tela Railroad Company, era brequero del ferrocarril. Producto de su trabajo se ganó en la compañía un reloj Omega de oro puro por su lealtad durante tantos años.

¿Hay resentimiento en su corazón por lo sucedido?
No guardo rencor a pesar de lo que sucedió, los insultos y malos tratos que escuché de los mismos compañeros, a quienes nunca les faltó al respeto. Mis padres ya gozan de la paz de Dios, Olga María Cruz y José Claros Serrano, nosotros ya no guardamos rencor por ello. El nunca volvió a casa, pero yo lo fui a buscar a Tegucigalpa y felizmente lo encontré, luego lo traje a Puerto Cortés para que viera a mis hermanos, luego falleció en su país natal, donde lamentablemente no pude ir a su entierro.

Y en Tegucigalpa, ¿cómo le fue?
Trabajé cinco años en el bufete Zacapa, en el barrio La Granja, en la hora del almuerzo jugábamos las famosas potras con los empleados de la Oso Polar, ellos me invitaron a los recordados torneos de barrios y colonias de Comayagüela y Tegucigalpa. Allí jugué con un equipo del barrio El Chile, donde en un torneo navideño alterné con Rigoberto “Chula” Gómez y Marco Tulio “Coyol” López, quienes me llevaron al Olimpia dirigido por el chileno Claudio Ramírez Banda, al verme dos semanas aprobó mi fichaje, pero al llegar a firmar el contrato pedí una provisión a la directiva para enviarle a mi familia, y me la negaron, por lo que me levanté ofendido y me fui sin volver. Luego un amigo me lleva al Puebla del barrio Buenos Aires de la Liga Mayor, donde salgo campeón goleador con 11 goles, a pesar de que llegué hasta en la segunda vuelta.

¿Cómo llegó al Broncos?
El general Rosales Abella compra mi ficha al Puebla y me lleva al Broncos de Choluteca para que hiciera una prueba en 1976, la pasé y allí alterné con recordados compañeros como German Guzmán, “Yuyuga” Flores, “Alianza” Maldonado, Marco Tulio Cacho, Hernán García, Salustrio Pacheco, “Calavera” Rodríguez, Marco Tulio González, Jorge “Perro” González, “Peruano” Izquierdo, Rubén Guardado, entre otros. El técnico de ese Broncos era el colombiano Carlos Viera.

El tremendo Broncos de la bella Choluteca con grandes figuras de los setentas, donde destacaba como goleador Ramón “Guaya” Cruz.

El tremendo Broncos de la bella Choluteca con grandes figuras de los setentas, donde destacaba como goleador Ramón “Guaya” Cruz.

¿Siempre fue atacante?
Inicié como volante creativo con definición, pero en la corta etapa en el Olimpia pasé la prueba como lateral derecho, luego en el Puebla pasé la prueba como delantero por decisión del entrenador Alfonso “Foncho” Navarro, rotando por ambos lados, ya que dominaba ambos perfiles, de hecho hice pocos goles de cabeza.

¿Recuerdos en el Broncos?
Debuté ante Marathón en Choluteca, entré en el segundo tiempo por Jorge “Perro” González, quien salió furioso al minuto 70, apenas jugué 20 minutos e hice un golazo de unos 35 metros al portero Argelio Romero, ese fue mi debut con gol que salvó al Broncos de perder 1-0 en casa. También recuerdo con cariño a mis entrenadores en el club, el chileno Néstor Matamala, Jorge “Coqui” Berríos, “Chelato Uclés”.

¿Cuál fue el mejor gol?
Fueron varios, pero no olvido uno de palomita que le hice a Belarmino Rivera del Olimpia en Tegucigalpa, con ese gol ganamos 1-0. No olvido otro olímpico que le hice a Óscar Banegas del mismo Olimpia, también triunfamos 1-0 en Tegucigalpa. Otro momento especial los tres goles que le hice al Federal en un solo partido en el estadio Nacional.

¿Cómo terminó su etapa en el Broncos?
Fue por la fusión con la Universidad en 1982, Broncos vendió la categoría porque el fútbol ya se estaba encareciendo y los dirigentes Yamal Canahuati y Emilio Williams no soportaron la carga. No me fui a la U porque “Chelato” no quiso darme contrato, ya que Mario “La Flecha” López le dijo que yo le había robado 20 lempiras que tenía que darle a él para que se presentara a pretemporada, a pesar que aclaramos el caso con el gerente, no me dieron contrato. Mi sueldo era de 50 lempiras al inicio de mi carrera y terminé devengando un mil 800 lempiras.

¿Sus mejores acompañantes en el tremendo Broncos?
Sin duda que nombres como Oswaldo “Ché” Altamirano, Canelo Murillo, Rubén Guardado, Denis Allen, con ellos me entendí muy bien, había mucha calidad futbolística allí.

El recordar al Broncos le emociona, es el equipo de sus amores, allí se dio a conocer como goleador en el fútbol hondureño.

El recordar al Broncos le emociona, es el equipo de sus amores, allí se dio a conocer como goleador en el fútbol hondureño.

¿Qué recuerdos tiene de Platense y Atlético Morazán?
No me quejo, sobre todo de los entrenadores como Joaquín Padilla del Atlético Morazán y Ricardo “Cañón” Fúnez en Platense, no jugué mucho, pero lo disfruté con ellos.

Por: Geovanni Gómez
@geovannygo

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