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Boxeo

Polémica descalificación de Diego Chávez

El bonaerense Diego Chaves (67.050 kg) cayó en su propia impotencia y en el descaro impune del árbitro estadounidense Vic Drakulich, relegando la posibilidad de consolidar, con un resultado favorable, su mejor actuación en el profesionalismo. Declarado perdedor por descalificación en el 9° round frente al norteamericano Brandon Ríos (66.678 kg), Chaves, quien tenía ventajas mínimas en dos de las tarjetas oficiales y en el puntaje de la nacion deportiva, no pudo mantener la intención ganadora con la que se manejó hasta el sexto round. Lució, hasta allí, en las tres distancias; fue superior boxeando y peleando sobre un rival, aún fuerte, pero “acabado” en reflejos y vivacidad, que se aferró a la ley de la pelea sucia y anormal para cambiar el destino de un combate esquivo.

Chaves, de 28 años, ex campeón interino (AMB), no pudo sostener el equilibrio anímico necesario que requería éste trámite para reafirmar su superioridad sobre Ríos y ello afloró tras el sexto capítulo, el mejor de su producción.

Decidió regular en vez de sumar, especular en cambio de desbordar y aceptó luchar en los abrazos en donde su falta de oficio de “peleador indecente” lo llevó a caer ante las trampas de Ríos y el localismo de Drakulich, quien le aplicó dos descuentos de puntos, finalmente clave para encontrar el momento de la descalificación, con una interpretación imaginaria, tras un prolongado clinch (amarre). Teniendo todo para ganar, Chaves bajó perdedor.

Su reaparición, en Las Vegas, tras su derrota ante Keith Thurman, el año pasado, fue un capítulo productivo pero imperfecto. Ratificó que tiene clase y calidad, pero reiteró una grave falencia: no asegurar el resultado cuando está al alcance de su mano. Sin embargo, este forcejeo, con más cualidades que desatinos, lo mantendrá en la alta competencia; impaciente, de ahora en más, por conseguir una nueva oportunidad.

Ríos, ex bicampeón mundial, con 28 años, pagó tributo a sus históricas de batallas campales que consumieron su esplendor aunque no apagaron el fuego de su corazón. Se lo cuidó, con éste oscuro veredicto, para salvaguardar algo que ya no tiene en éste oficio: futuro.

Drakulich, un referí veterano residente en Las Vegas, quien ejerce esta profesión desde 1980, se convirtió en el gran protagonista de la noche. Recibió la distinción de “Arbitro del año”, en 2010, por parte del Consejo Mundial de Boxeo; su historial agrega participaciones en combates de Lennox Lewis, Floyd Mayweather, Eric Morales y Manny Pacquiao. Sin embargo, el domingo por la madrugada abandonó el recinto del hotel Casino Cosmopolitan, por puerta de atrás, lindante a un callejón sin luz, ideal para la salida de ineptos y sospechosos..

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