Connect with us

Embajadores

Reneau siente el cariño de la gente

Dos generaciones, dos grandes futbolistas, Enrique Reneau y David Suazo.

El exfutbolista Enrique Centeno Reneau, quien en los últimos años ha residido en los Estados Unidos, decidió regresar a su ciudad natal, donde se recupera de una enfermedad que cada vez se propaga más en su cuerpo.

La misma inició en su brazo izquierdo en el cual perdió movilidad total y la piel se le resecó totalmente, ahora ha subido hasta su cuello, y ya comienza también a perder energías en su brazo derecho.

Reneau no quería que esta información saliera a luz pública y que fuese su familia la que corriera con los gastos médicos; sin embargo, ayer fue invitado a un canal de La Ceiba y se dio cuenta del cariño y efecto que la tiene la gente ligada al fútbol, porque de inmediato le ofrecieron ayuda.

“No quería acudir a nadie porque a veces piensan que lo hacemos para que nos tengan lástima o ponerse a opinar que si en un momento tuve dinero y hoy no, pero nadie sabe la nobleza y el corazón mío, pero no estoy molestando a nadie,”, expresó el exfutbolista de Victoria, Olimpia, Marathón y Real España.

Manifestó que desde el mes de enero se encuentra en su pueblo y no ha salido, por lo cual sus amigos no se habían enterado, pero sabía que algún día tenían que darse cuenta.

Ayer comenzó a recibir mensajes y llamadas de personas ligadas al fútbol, quienes le ofrecieron la colaboración. “Cada quien es libre de quererme ayudar, pero que quede claro que no les estoy pidiendo ni es su obligación, quien tenga voluntad puede hacerlo y que Dios ilumine el corazón de cada persona”, dijo.

Reneau no ha perdido el habla y se muestra con un gran espíritu y con mucha fe que pronto sanará y regresar a las canchas como entrenador de fútbol.

Enrique Reneau junto a Roberto “Macho” Figueroa, cuando jugaban con el Victoria.

Enrique Reneau junto a Roberto “Macho” Figueroa, cuando jugaban con el Victoria.

Comentó que le cuesta comer, cepillarse y tiene dificultad hasta para bañarse y cambiarse, porque el brazo izquierdo prácticamente solo lo ando pegado al cuerpo, pero cuenta con su pequeña hija, quien siempre está pendiente de ayudarle.

Indicó que no sabe exactamente cuál es su padecimiento, solo que asistió a una brigada médica estadounidense que llegó cerca de su pueblo en Jutiapa, Atlántida, y le recomendaron someterse a una operación lo más pronto posible, de lo contrario quedaría abatido.

“Necesito una cirugía bastante compleja en el sistema nervioso, es cerca de la columna y tengo dos opciones, una es tener fe que me operen y confiar en Dios para quedar bien, y la otra es tocar una parte delicada cerca de la columna y postrarme en una cama”, expresó Reneau.

El exseleccionado nacional se retiró del fútbol profesional en el 2006, y luego se marchó hacia los Estados Unidos, donde jugaba de forma burocrática.

En julio del 2013 cuando estaba jugando un partido y sintió que al bracear perdió agilidad y desde entonces decidió no volver a jugar.

En Estados Unidos trabajaba pintando casas, pero llegó en un momento en que no podía hacer esta labor porque cuando agarraba la brocha no tenía fuerzas, y al pasar el tiempo no podía hacerlo más.

En octubre y noviembre ya no tenía las fuerzas necesarias y en diciembre decidió regresar a Honduras, donde cree que fue lo más correcto que hizo para sentir ese apoyo, porque acá al menos no le falta la comida.

Reneau, de 43 años, ha sido un luchador, humilde y muy carismático, por eso se siente fuerte, con la frente en alto y confiando en Dios, quien tiene un propósito para él.

Deja tu comentario

Recomendamos - Embajadores