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Fútbol Nacional

Hora de partir…

TEGUCIGALPA.- Después de una semana en que la nostalgia y la tristeza se apoderó de la familia Rueda Ruano, las horas pasaron desapercibidas y la casa vacía iba quedando. Tan solo pocas horas quedan para partir, y así, empezar un nuevo rumbo lleno de nuevas ilusiones y expectativas.

Horas de mucho desgaste, terminando de guardar todos los bonitos recuerdos que quedan de un bello país que nos recibió cuando mi padre, junto a su cuerpo técnico, salían como “perdedores” de su Madre Patria. Un país que hace tres años era ajeno para nosotros y que nos recibió con afecto y cariño, convirtiéndose así, en nuestro hogar.

La agitada semana, después que mi papá Reinaldo Rueda, le comunicara a los catrachos que no seguiría al mando de la Selección Nacional de Honduras, se ha vivido con mucha intensidad. Una semana en la que las horas se han hecho cortas, y los días han pasado a la velocidad de la luz, dándonos poco tiempo para despedirnos de todas esas familias que nos abrieron las puertas de sus hogares.

Nos vamos tristes, pero con la satisfacción del deber cumplido: haber logrado un objetivo que se moldeó por tres años, y que con arduo trabajo, disciplina y entrega, se pudo unir a todo el pueblo catracho en torno a una sola ilusión. Así pudimos celebrar nuevamente porque el nombre de Honduras retumbaba y su bandera ondeaba en el país de Nelson Mandela.

Tristeza porque dejamos personas lindas en Honduras, personas que nos brindaron todo su apoyo y cariño durante estos tres años y medio. Nostalgia de que mi padre no pueda continuar con el proceso, porque su nombre se convertía en un motivo de controversia. Sin embargo, hoy estamos seguros que nos vamos dejando las puertas abiertas, y confiados en Dios de que grandes cosas vendrán para Reinaldo Rueda, Alexis Mendoza, Pedro Zape y Eduardo Velasco y sus familias.

Con la mirada perdida, recorriendo todas las esquinas de nuestra casa, y viendo como queda vacía, cierro mis ojos y mi mente retrocede el tiempo. Sólo me queda un álbum de recuerdos, lleno de alegrías y tristezas. Recuerdo el gol de Pavón aquel 14 de octubre. Recuerdo las lágrimas de felicidad que fueron derramadas en el estadio de El Salvador. Y de de pronto, mi mirada se nubla cuando mis ojos se inundan con agua salada y recuerdo, entonces, el primer encuentro frente a Chile en Nelspruit, Sudáfrica. Las lágrimas que nos brotaron cuando llenos de orgullo cantamos el Himno Nacional de Honduras en suelo sudafricano. Y todas esas experiencias vividas desde el 2007 hasta el Mundial de Sudáfrica 2010, son tan solo imágenes que se van desvaneciendo y quedando atrás, como los recuerdos que nos llenarán de alegría y satisfacción de haber brindado felicidad a toda Honduras.

Ya ha llegado la hora de partir. Sólo nos quedan bonitos recuerdos, y palabras de agradecimientos para todos ustedes que nos recibieron y nos acompañaron en todo momento. Gracias por hacernos sentir unos hondureños más. Gracias por todo el apoyo. Honduras siempre quedará en nuestros corazones.

Por: Alejandra Rueda Ruano

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