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La Bicolor

Sudáfrica se despide con emociones y una buena dosis de frustración

JOHANNESBURGO, (AFP) – La Copa del Mundo-2010 brindó algunas emociones como la eliminación de Brasil en cuartos de final, o el gol desde 37 metros de Gio Van Bronckhorst en semifinales, pero el torneo fue por momentos frustrante para los aficionados al fútbol, en particular en la primera ronda.

Había mucha expectativa de fútbol festivo con seis equipos del continente en el primer Mundial en su territorio.

La decepción estuvo a la misma altura. Samuel Eto’o y Didier Drogba, por nombrar sólo algunos, debían asegurar el espectáculo, pero apenas se dejaron ver..

¡No fue así! Eso sí, algunos tienen excusas, como Drogba, quien llegó lesionado de un brazo. Otros no, como Eto’o, símbolo de un equipo engangrenado por riñas internas y ajustes de cuentas.

También hubo varias estrellas que todos esperaban ver brillar con toda su intensidad. Wayne Rooney, Franck Ribéry, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, por ejemplo. El saldo es triste. Los tres primeros se fueron sin anotar, y el último apenas lo hizo una vez ante Corea del Norte.

Rooney siempre se mostró molesto y desbordado, Ribéry se comportó como un niño malcriado, Messi siguió demasiado al pie de la letra las instrucciones de Maradona, y Cristiano Ronaldo ha sido una caricatura de sí mismo.

El Mundial quería en las primeras jornadas ver revelarse a sus estrellas sin mucha suerte. La ronda inicial fue magra, con un promedio de 2,08 goles por duelo en los primeros 40 partidos, por debajo de Italia 1990 (2,21 por partido) y lejos del más prolífico España-1982 (2,81 goles).

Con las rondas eliminatorias la intensidad finalmente llegó, con partidos como el Uruguay-Ghana, definido en la tanda de penales tras empatar 1-1 en la prolongación. Eso sí, el nivel de juego no fue emocionante durante los 90 minutos o más.
 
Después hubo una semifinal con cinco goles, como Holanda-Uruguay (3-2), pero que no fue vibrante de cabo a rabo. El primer gol, el de Giovanni Van Bronckhorst con un disparo desde 37 metros fue retrucado por una gran jugada y golazo de Diego Forlán, pero eran las individualidades las que se imponían.

El joven equipo de la ‘Mannschaft’ -un poco más de 24 años de promedio, el más joven desde 1934- fue agradable de ver, en especial cuando eliminó a Argentina (4-0) en cuartos de final.

Pero, ¿de qué sirvió jugar tan bien al ataque, si finalmente fue frenado por España en las semifinales (1-0)?

Afortunadamente, la impronta de José Mourinho, con la victoria en la Liga de Campeones del Inter de Milán dejando el control del balón al rival no cuajó entre los equipos que llegaron más lejos en el torneo.

¿Y los defensivos? Cuatro años después del Mundial de Alemania, en el que las dos mejores defensas, Italia y Francia, disputaron la final, en la cita africana, en cambio, se puede decir que salieron airosos los que demostraron vocación ofensiva.

Dunga pagó un alto precio por una apuesta defensiva, que le costó el puesto en la ‘Seleçao’, tras la derrota 2-1 contra Holanda, tras ir ganando 1-0.

En cambio, a la final llegaron dos equipos de ataque. España sin lograr el brillo de la Eurocopa-2008, aún vibra al ritmo del trío integrado por Xavi, Iniesta y Villa, bien apoyados por sus socios, mientras el fútbol de Holanda no maravilla, pero pero Kuyt, Sneijder y Robben están obsesionados con el arco.

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