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Fútbol Nacional

Ser mentalmente tercermundistas nos impide crecer

En ningún momento dudamos de la gran calidad que tiene el equipo chileno, que acertadamente dirige uno de los mejores seleccionadores como lo es Marcelo Bielsa; así como tampoco, ponemos en discusión la superioridad técnica y táctica que pueden llegar a tener sobre Honduras, España y Suiza.

No obstante, y pese a las circunstancias desfavorables a nuestros intereses, confiábamos que conseguir una victoria ante Chile no era algo que se podía catalogar como inalcanzable, sí difícil, pero nunca imposible.

Del porqué de la derrota habrán muchas conclusiones, las cuales respetamos y dejamos a criterio de cada quien, pero lo que más podemos lamentar y reprochar es la falta de confianza en nuestras condiciones, y esto lo digo porque apenas pasados cinco minutos de juego, quedó claramente reflejado cuál era la actitud del conjunto hondureño, y eso se traduce a “temor” y no estamos confundiendo temor con “sistema defensivo”, esto último es una variante táctica que es muy valedera y de la cual, muchos exitosamente se han servido para ganar partidos y hasta títulos.

Pero temor a qué se podría tener, ¿al ridículo?, porque para muchos haber perdido por 1-0 ante Chile es una “derrota digna”, llamar digno al caer ante una selección que tenía 48 años de no ganar en un Mundial no me parece para nada halagador, es verdad era un rival con mayor jerarquía internacional y de nuestra parte apenas la segunda vez que se clasifica a un Mundial, en el cual seguimos sin conocer la victoria y de seguir con la misma actitud no se obtendrá en la presente competencia.

Ante el Mundo lucimos, tímidos, ofreciendo sobrados meritos para que nos reprendan por la falta de condiciones para poner resistencia, lo cual les da toda la razón para llamarnos la “cenicienta” del grupo H, cómo rebatir lo anterior si durante 90 minutos apenas se realizó un disparo a marco, así definitivamente no se puede competir en un Mundial.

Insisto, en ningún momento estamos diciendo que Honduras llegaba como favorita ante Chile, y muchos menos lo será ante España y Suiza; entonces qué perdíamos con intentar demostrar que nuestro fútbol no es tan malo como el mundo piensa, y que si estamos en la máxima competencia del balompié es porque tenemos talento y sobre todo hambre de gloria.

El pasado 11 de junio, el mayor rival de Honduras fue el de siempre: la mediocridad mental, el pesimismo, la falta de confianza, esa compleja actitud derrotista con la cual se suele afrontar los grandes retos, esos que para salir avante hay que recurrir mucho más que a la mera técnica y talento. Pero esta mentalidad tercermundista, no es exclusiva de la selección nacional, sino, más bien es una enfermedad social que tiene sumergida a nuestra querida Honduras en el subdesarrollo.  

De no cambiar nuestra actitud de una buena vez, vamos a volver sólo a  “ganar experiencia”. Ahora se viene España, un equipo que más que tres puntos, quiere la Copa. Un conjunto muy superior técnica, y tácticamente, virtudes futbolísticas que suelen ceder en muchas ocasiones ante la garra, el amor propio, la vergüenza deportiva, en fin… al deseo inquebrantable de victoria.

www.josuemasdeportes@yahoo.es

www.josue-seis@hotmail.com

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