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España llega a Sudáfrica en medio de una marea roja y amarilla

POTCHEFSTROOM, (AFP) – Una marea de banderas y camisetas amarillas y rojas invadieron este viernes la pequeña ciudad de Potchefstroom para recibir a la selección española, el último equipo en poner pie en suelo sudafricano, el mismo día del inicio del Mundial.

“Es emocionante que estén aquí”, dice Stewart, que lleva a su hijo Hayden, de tres años, sobre los hombros, mientras ambos, armados con sendas banderas españolas esperan la llegada de la Roja a la entrada del complejo universitario donde se alojarán los españoles durante las próximas semanas.

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Bien envuelto en su chaqueta polar para protegerse del frío viento que soplaba en la soleada mañana de este viernes en Potchefstroom, a unos 120 km al sudoeste de Johannesburgo, asegura que “soy inglés, pero llevo viviendo mucho tiempo en Sudáfrica y apoyo a España, más que a Inglaterra. Me gusta más su juego”.

Stewart monta guardia a la entrada del North West University Sport Village, junto a otras decenas de personas, que mezclan las camisetas rojas de España con las amarillas de los Bafana Bafana.

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“Les damos la bienvenida, pero apoyamos a nuestro país. Estamos todos con los Bafana”, afirma Rufane, un joven que viste la camiseta amarilla de su equipo nacional, acompañado por varias amigas, una de las cuales ondea una bandera española con el nombre del delantero David Villa con varios corazones pintados.

En la residencia universitaria, hogar de la Roja durante las próximas semanas, no se ha descuidado ningún detalle y cuando el sonido de las omnipresentes vuvucelas, las grandes trompetas sudafricanas anuncian la llegada del autobús de la Roja, que trae al equipo desde el aeropuerto de Potchefstroom, todo se pone en marcha.

Los jugadores españoles, los últimos en aterrizar en Sudáfrica, han llegado a Johannesburgo a primera hora de la mañana, antes de tomar un avión que les ha traído hasta su campo base, donde fueron recibidos con una pequeña ceremonia de bienvenida, presidida por el alcalde de Potchefstroom, Andrew John Maphetle.

“El pueblo me dice que son vuestros hermanos y que vosotros sois sus hermanos”, dijo Maphetle a los jugadores de la Roja.

“Les agradezco que estén aquí. Mucha gente quiere verlos y espero que disfruten de Sudáfrica”, añadió el alcalde, antes de dar paso a un chamán que, vestido con pieles, realizó una invocación.

El “brujo” dio paso a una danza tribal realizada por un grupo de jóvenes bajo la divertida mirada de los jugadores, entre los cuales Andrés Iniesta y Sergio Ramos no se resistieron a tomar algunas fotos con sus móviles.

Sentado entre Iker Casillas y Carles Puyol, Xavi Hernández hacía algunos comentarios al portero de la Roja, mientras el grupo de baile fue sustituido por unos niños, calzados con unas botas de goma a rayas negras y blancas, con las que realizaron un pequeño número de percusión golpeando las mismas con sus manos y dando palmas.

La ceremonia finalizó con otro baile al son de las marimbas, un instrumento local parecido a un xilofón, tras el cual los jugadores se retiraron a sus habitaciones del “sport village”.

La campeona de Europa, que jugará su primer partido mundialista el próximo día 16 en Durban frente a Suiza, dentro del Grupo H, tiene previsto realizar un pequeño entrenamiento a las 18h30 locales (16h30 GMT), lo que permitirá a los jugadores, ver el partido inaugural de la Copa del Mundo entre Sudáfrica y México.

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