Sufrir para después reír
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Fútbol Nacional

Sufrir para después reír

WALLDORF, Alemania.- Intensidad al máximo, exigencia de principio a fin, el grupo sabe y entiende que la prueba más complicada de su vida está a la vuelta de la esquina y por eso siguen al pie de la letra cada indicación del cuerpo técnico.

Para llorar. Los seleccionados fueron sometidos a fuertes cargas de trabajo.

El de ayer fue el entrenamiento más intenso que ha realizado la bicolor en Alemania, de entrada, el asistente técnico, Alexis Mendoza comandó la sesión de trabajo, fútbol a espacio reducido, mucha movilidad, buena dinámica del plantel,  pero no más fueron 25 minutos porque lo más complicado estaba por llegar.

Carlos Pavón, Donis Escober, Ramón Núñez, Osman Chávez y Johnny Palacios, a cargo de Mendoza, el resto del  plantel a las órdenes del preparador físico, Carlos Eduardo Velasco, quien se llevó a su gente a otra de las canchas del club Astoria.

Puro trabajo físico, ejercicios orientados a fortalecer la resistencia aeróbica y anaeróbica, el cirquito elaborado por Velasco les sacó el jugó a los seleccionados.

Los futbolistas terminaron exhaustos después de la intensa jornada de trabajo.

“Vamos, quiero explosividad, dele capitán, no se paren, aprieten todos”, era la orden del colombiano, quien constantemente motivaba a los futbolistas que lucían exhaustos.

En el otro campo, Mendoza, cronómetro en mano, esperaba que su equipo se cambiara calzado, ¿están listos?, consultó, de inmediato los futbolistas encabezados por Escober saltaron al campo.

El colombiano dio las instrucciones, recorrido de 100 metros a la máxima potencia, 70 metros de recuperación, todo en 30 segundos. Suena el silbato y arranca la actividad, Escober siempre a la cabeza del grupo, seguido muy de cerca por sus compañeros.

Julio César “Rambo” de León hizo su primer entrenamiento con la selección nacional en Alemania.

El sol aparece en su máximo esplendor en el cielo de Walldorf, el grupo lo resiente, todo se vuelve más complicado, Pavón se queda atrás, pero desde un lado de la cancha recibe el apoyo de Reinaldo Rueda, que observa atento el entrenamiento.

Apenas van cinco repeticiones de las diez que exige el trabajo, Mendoza sabe que sus muchachos están exhaustos, entonces empieza la motivación “dale Carlos, esto duele y va seguir doliendo, pero es así, sufrir para después reír allá en Sudáfrica, ánimo muchachos”.

Mientras tanto en la cancha con grama sintética Velasco no le bajaba la mano a su grupo, la exigencia aumentaba y el grupo respondía bien. “Eso es Julio, muy bien, así van a llegar como campeones a Sudáfrica”.

Los muchachos de Mendoza están por terminar, se les ve muy cansados, ya no dan más y otra vez aparece la frase siempre oportuna del colombiano, “no se paren, de Osman depende si les doy la última” y es que el porteño se había quedado atrás, pero de inmediato acelera y alcanza a sus compañeros, fin del trabajo.

El preparador físico, Carlos Velasco no les tuvo compasión a sus muchachos, les sacó el jugo.

Sin embargo el entreno cerró con una frase que lleva encima toda una filosofía de ganadores, “Muy bien todos, aquí estamos preparando el embarazo del bebé que vamos a parir en Sudáfrica, es un parto de 25 días”, remató Mendoza.

Por: Jairo LANDA
Enviado Especial

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